Si estás pensando en un viaje diferente donde no haya multitud de turistas (aunque algunos hay), este es tu destino, y te cuento qué hacer en Tromso en 7 días.

Tromso es la capital de Ártico, la ciudad con más de 50000 habitantes más al norte de Noruega y la segunda del mundo.

En ella hay toda una cantidad increíble de cosas que se pueden hacer, de hecho la oferta de esta ciudad puede variar brutalmente de un mes a otro, ya que es como si se tratase de cuatro destinos diferentes dependiendo de la estación del año en la que vayamos. Pero eso si, sea cuando sea, no nos dejará indiferentes.

Ubicada a más de 400km al norte del Círculo Polar Ártico, carece de ferrocarril y hay que ir o por carreteras de un solo carril por sentido y con velocidades no superiores a 80km/h o en avión generalmente desde Oslo, como hicimos nosotros.

Es una ciudad pequeña si se compara con otras, pero que tiene un encanto espectacular, es como un cuento y todo se mueve al ritmo de Noruega, es decir, muy lento.

Alquila un coche

Nosotros decidimos alquilar un coche, pues nos iba a dar mucha movilidad, ya que te permite ir de un sitio a otro por los alrededores de la ciudad y ver otras islas como Kvaloya, o Senja… y además teníamos en mente hacer algunas locuras y llegar donde otros turistas no llegan. (Mira la lista de vídeos que hay al final)

Consejo Nómada: En la ciudad todos lo aparcamientos son de pago, menos al sur donde hay un pequeño polígono industrial junto a una gasolinera y donde se puede aparcar durante unas 12 horas de forma gratuita.

Visita la propia ciudad

La ciudad en si misma es un espectáculo, su biblioteca, la Catedral del Ártico, los museos ártico y universitario, sus bares (eso si prepara la cartera para pagar cualquier cosa que quieras tomar), su vida nocturna con el famoso pub congelado a -4ºC, la playa (donde nos bañamos a pesar de ser octubre)…

Paseando por sus calles te vas a encontrar con las típicas construcciones de madera, con una iglesia de corte protestante y con una calle llena de tiendas y servicios, así como alguna estatua de Ammunsen o incluso un ajedrez gigante para jugar en la calle. Incluso encontré una tienda friki (las viejas costumbres nunca mueren), donde me compré un dado. Puedo decir con orgullo que soy poseedor de un dado comprado lo más al norte posible jeje

Pero todo eso se eclipsa cuando encuentras la biblioteca, un espectacular edificio construido en acero y cristal, enfocado para poder aprovechar al máximo la luz solar y que acoge también al ayuntamiento, y es edificio de convenciones, reunión y sala de conciertos.

Consejo Nómada: Si no quieres gastarte el dinero del viaje en comer y en tu alojamiento dispones de cocina puedes comprar a precios mas del sur de Europa en algunos supermercados como Kiwi, y ahorrarte mucho en la cartera para otras cosas.

Pero no podemos dejar de hablar de los museos, donde hay dos que especialmente resultan importantes:

Museo del Ártico

En este museo te cuentan cómo vivían las gentes del Ártico, su exploración y su conquista, es bastante interesante, aunque a mi parecer hacen demasiado uso de los animales disecados, por lo que si eres de esas personas que tienen aversión a estas cosas no te lo recomiendo.

(Hay un vídeo grabando todo el museo en la lista de youtube dedicado a este museo)

Museo Universitario

Este museo es una auténtica pasada, no puedo decir otra cosa, sus salas de fauna, geología y de la Aurora Boreal son espectaculares, en especial este último. Pero además tienen una sección entera dedicada a la cultura Sami, su evolución, territorio, expansión, situación actual… y es muy interesante de ver y pasar un rato allí.

Polaria

Es el acuario más al norte del mundo, aunque nosotros no fuimos, porque las críticas que encontramos decían que era bastante caro para lo poco que ofrecía…

Recorre la Isla de Kvaloya

Esta isla es realmente especial, tiene algunos miradores y algunas zonas realmente espectaculares, con playas, fiordos y lagos que te harán pensar que estás en otro mundo.

Nosotros íbamos en el coche con nuestra ruta marcada disfrutando de cada recodo del paisaje.

Recorre la Isla de Senja

Sin duda la isla más grande de Noruega y con unos paisajes espectaculares. Si disfrutaste con Kvaloya, Senja te llevará aun más allá con miradores que te hacen observar millones de años atrás geologicamente hablando.

En ella verás fiordos desde las alturas, pasarás por carreteras que se cierran y aíslan a pueblos enteros durante meses, túneles que atraviesan las montañas, playas de arena blanca y aguas de cristal pero frías como el hielo y sobre todo montañas que te deslumbrarán tanto ellas como su caída al mar.

Sube al teleférico

Subir al teleférico de la ciudad y tener una vista panorámica de la ciudad no tiene precio, pero aquí se lo ponen, son 16€ subir y 24 subir y bajar.

Claro que también puedes subir los más de 1200 escalones de altura andando de forma gratuita. Eso sí, el acceso a la estación del teleférico es gratuita.

Desde allí surgen varias rutas de senderismo bastante atractivas, pero nosotros no pudimos hacerlas por culpa del tiempo que nos hizo.

Contrata un crucero por los fiordos

Hay muchas empresas que los ofrecen con más o menos servicios y con mejores o peores barcos. Pero todas te llevarán por los diferentes Fiordos alrededor de la ciudad, incluso a nosotros nos llevaron a la puerta de una base donde la URSS fabricaba submarinos, o eso nos dijeron.

Además se pueden ver muchos animales en estos viajes, sobre todo aves, como la perenne gaviota, frailecillos, gansos y águilas marinas, y si la fortuna te sonríe, alguna ballena.

Ve a ver la Aurora Boreal

Aunque si tienes suerte se puede ver por encima de Tromso, puedes ir a buscarla tu mismo/a, pero ten en cuenta que eso es como si en mi pueblo vas a buscar gamusinos…

Lo ideal es que contrates alguna empresa especializada, casi todas ofrecen una noche con chocolate caliente, algo de comer (aunque no esperes mucho) y llevarte a varios sitios para encontrarla. De hecho es interesante llevar el pasaporte en este tipo de excursiones por que hay veces que pueden cruzar fronteras. (Nosotros tuvimos mucha suerte y en el primer sitio que nos llevaron pudimos verla)

Pero vas a disfrutar de lo lindo, sera una experiencia mágica y si Lady Aurora decide moverse intensamente esa noche, veras algo que no habrás soñado, por que ni viéndolo en fotos o vídeos se le puede hacer justicia.

Haz algo de senderismo

Si no eres una persona sedentaria, te recomendamos que hagas algo de senderismo, hay cientos de rutas en los alrededores de Tromso, solo subiendo el teleférico tienes algunas de ellas.

Pero nosotros optamos por algo un poco mas radical, yendo con nuestro coche alquilado y cruzando un fiordo en ferry, fuimos en busca del lago de Blaisvatnet, un lago glaciar que es una verdadera maravilla.

Luego intentamos llegar al Glaciar Strupbreen pero el tiempo, la hora y algunas dificultades en el camino nos lo impidieron aunque bueno, es lo que tiene la montaña.

Conclusiones

Hay muchas más cosas que hacer en Tromso, como hacer una excursión sami, si hay suficiente nieve montar en trineos tirados por perros o renos, rutas con raquetas… en verano incluso se puede hacer kayak y bañarse en el mar o los lagos…

Pero esto que os he mostrado hoy es lo mejor que hacer en Tromso en siete días, un viaje que de seguro no vas a olvidar facilmente.