Camino de Santiago Vía de la plata | Villafranca de los Barros – Torremejía

Camino de Santiago Vía de la plata | Villafranca de los Barros – Torremejía

Continuamos aquella mañana por el erial que es Extremadura en esta época del año. Kilómetros y kilómetros por una pista que recorre el mismo paisaje una y otra vez, como en un limbo del que es imposible salir.

Es una autentica pena lo que se ha hecho aquí, no hay ni un árbol, ni una sola sombra para cobijarse de la eterna línea recta que recorremos.

Pero paso a paso seguimos nuestro peregrinaje, entendiendo por que muchos deciden empezar en Merida.

El agotamiento empieza a hacerse patente, pero no físico, también mental ya que es como si no se avanzase, una pesadilla de casi 30km en la que solo hay dos puntos donde poder pararse a descansar de forma relativamente cómoda aunque si el cielo está despejado dejan de serlo.


 

La primera son unas depuradoras desde las cuales se ve Almendralejo al fondo del horizonte. En la margen exterior hay una pequeña central eléctrica que tiene un hormigonado con un bordillo que sirve escalón donde poder sentarse y descansar algo viendo como el camino por el que has llegado se pierde en el horizonte.

El segundo es un pozo justo cuando al final en el horizonte se comienzan a ver algunas montañas y sientes una alegría enorme en el corazón, aun a sabiendas que vas a morir mientras subes. Este pozo no tiene sombra pero es un buen sitio donde descansar, olvídate de coger agua, no se puede. De hecho lleva el agua que vayas a necesitar desde Villafranca de los Barros, pues no hay ningún sitio, donde poder rellenar.

El agotamiento mental de esta zona se hace patente en el animo de los que la recorremos, pues aunque físicamente puedes llegar menos cansado en el rostro de todos se veía el agotamiento psicologico de esta etapa que unida a las dos anteriores son una prueba de resistencia mental más que corporal.

«No hay nada por lo que pueda echar la vista atrás estos días y diga que ha sido interesante» Comentaba Isaac al terminar.

«Te he visto reventado fisicamente alguna vez, pero nunca con la cara que tienes hoy. Esto te ha destrozado mentalmente» Me decía Juli

No obstante es parte del camino y como tal nos ha servido para descubrir que la fecha no es lo importante, que no todo se basa en tener resistencia física y en que cuando crees que no puedes más siempre puedes dar un paso más.

De hecho aquel día la mejor foto que pude hacer fue la de las margaritas.

Aquella parte del camino terminaba, esperábamos haber vuelto en Semana Santa, pero el COVID19 nos lo ha impedido, aunque eso no quita que este deseando volver a ponerme en marcha…

Mapa de ruta Camino de Santiago, Vía de la plata

Camino de Santiago Vía de la plata | Zafra – Villafranca de los Barros

Camino de Santiago Vía de la plata | Zafra – Villafranca de los Barros

El Camino continua desde Zafra hasta Villafranca de los Barros siguiendo la misma tónica que la etapa anterior, de hecho conforme la etapa se va alargando los kilómetros se van haciendo más y más pesados por un paisaje monótono que te hace ser consciente del nombre de estas tierras, pues Extremadura no se llama así por nada.

Lo único reseñable es al salir de Zafra que tras subir un cerro y bajarlo por la otra parte se llega a un pueblo precioso llamado Los Santos de Maimona, donde junto a su plaza encontramos un mercadillo en el que compramos algo de fruta y buscamos una farmacia para comprar algo para la garganta pues me había levantado con las anginas irritadas, y no fue por que pasara frío precisamente, pues como os dije el albergue había sido una pasada.

Los últimos kilómetros se hacen en un camino de grava que va mordiendote los pies a cada paso pero que sabes que tienes que recorrer para cumplir con el objetivo, no solo de la etapa sino de toda la peregrinación.

De hecho en esta etapa me alegré de no haber hecho mi primera vez el tramo de Sevilla a Mérida pues es casi seguro que no hubiera repetido. No te encuentras con apenas nadie, tan solo algún peregrino perdido, o como nosotros con un matrimonio inglés que llevaba cinco meses viajando en bici con sus hijos de como mucho 7 años, pero el camino es aburrido, monotono y muy cansino.

Pero no todo es malo, las gentes de Extremadura son geniales, te ayudan en todo lo que pueden.

Aquel día llegamos tarde, alrededor de las cuatro de la tarde y dando gracias al Tito Santi por el tiempo que nos hacía, pues aquella meseta desierta con el sol pegando y el albedo de la tierra arada desprendiendose de los sembrados debía de ser el infierno  en la tierra.

El apodo de Tito Santi se lo debemos a mi tío Manolo, quien en las conversaciones que tuvimos sobre el Camino lo llamó así varias veces y yo adopte el apodo, el cual fue aceptado por los demás miembros de mi grupo.

Pues a pesar de la hora nos atendieron en el  Bar El mayor, a la derecha de la iglesia del pueblo dándonos una comida realmente espectacular. Os recomiendo que si pasáis por Villafranca de los Barros comáis allí.

Tras aquello nos fuimos al albergue y, aquel día en el que yo había andando con la garganta tomada desde por la mañana, el agotamiento fue tal que tras ducharme caí rendido en la cama hasta que llegaron Juli e Isaac con bituallas para cenar macarrones.

Aquel día dormí once horas, pero al menos me levanté bien para la etapa que teníamos por delante, unos 29km hasta Torremejía donde teníamos que llegar antes de perder el bus de regreso a Sevilla.

O al menos eso creía…

Mapa de ruta Camino de Santiago, Vía de la plata

Camino de Santiago Vía de la plata | Fuente de Cantos – Zafra

Camino de Santiago Vía de la plata | Fuente de Cantos – Zafra

Por fin pudimos reunir todos unos días para seguir el camino después de los más de dos meses de parón, la verdad que hemos tenido que asimilar que no vamos a llegar, y ahora que escribo estás líneas confinado en mi casa debido al COVID-19 como millones de vosotros, ya si que lo tengo claro, la fecha será el 2022 con suerte, pues como sabéis no queremos llegar a Santiago en año Xacobeo, pero eso no nos va a detener para seguir avanzando.

De hecho ese cambio de paradigma nos ha hecho plantearnos disfrutar en ocasiones de uno o dos días en diversos lugares especiales como pueden llegar a ser Mérida, Cáceres…

Pero eso ira llegando según su momento, ahora quiero contaros la crónica de esta etapa.

Cogimos un autobús a las siete de la mañana en Sevilla, algunos de nosotros nos queríamos volver a hacer noche en Fuente de Cantos debido a malas experiencias y que alguno llegó a pensar que el pueblo tenía gafe, a pesar de que es precioso.

De este modo a las nueve llegamos a la estación de autobuses donde Juli se dio un golpe al bajar del autobús lo cual según el ratificaba que aquel pueblo lo odiaba… cosas que pasan… de hecho no me dejó grabar nada hasta que no estuvimos fuera del pueblo.

La etapa hasta Zafra la verdad es que es un poco sosa, pero un así todavia tiene algunos elementos dignos de recordar como el puente colgante, una especie de techado donde resguardarse y poco más ya que comienza a ir llaneando rodeado en su mayor parte por olivos y viñedos, sin cruzar pueblos o aldeas, tan solo uno al principio llamado Calzadilla de los Barros, donde podéis comprar un pan y unos dulces excelentes junto a la iglesia del pueblo y antes de Zafra la Puebla de Sancho Pérez, donde justo al lado de la iglesia podréis disfrutar de un restaurante llamado La Abadía donde podréis descansar y comer como un peregrino a precios geniales. Yo os lo recomiendo aunque no esté en las guías normalmente.

Saliendo de Calzadilla de los Barros y hasta la Puebla de Sancho Pérez, poco más hay reseñable, tan solo el ríachuelo que hay que pasar por un puente de madera…

Pero el destino de etapa, Zafra, eso ya es harina de otro costal. Es un pueblo/ciudad precioso.

Zafra está llena de rincones preciosos, está llena de vida y la gente te acoge con los brazos abiertos.

Yo no pude quedarme en el albergue, que por cierto era espectacular, siendo un antiguo convento transformado, que no solo acoge peregrinos, también a personas que van a trabajar a la zona. De modo que tras una ducha y cambiarme de ropa me fui a explorar un poco y de ese modo disfrutar también de mi momento de soledad.

De hecho en mi paseo mis pasos me dirigieron por muchos sitios increíbles de la ciudad hasta llegar al antiguo Hospital de Santiago, hoy en día un internado femenino, pero las dos conserjes que había en la puerta arreglando un arriate y una pared me invitaron a pasar al claustro para hacer algunas fotos, y no pude ir más adentro por que estaban celebrando un acto religioso y no quise molestar. Pero es genial como se siente uno de atendido cuando la gente ve que eres un peregrino en El Camino.

Luego recogí a Juli y Carmina para comprar la cena y tomar algo en la conocida como Plaza Chica que recuerda a esas novelas salidas del siglo de oro y la verdad que cuando te ponen una cerveza Águila clásica es algo realmente genial.

Zafra

 

Mapa de ruta Camino de Santiago, Vía de la plata

Camino de Santiago Vía de la plata | Monesterio – Fuente de Cantos

Camino de Santiago Vía de la plata | Monesterio – Fuente de Cantos

En esta etapa ya se recorre en su totalidad en tierras extremeñas, al principio descendiendo y luego entrando en una especie de llaneo con pequeñas subidas y bajadas donde a mitad de la etapa se divisa en el horizonte el pueblo de Fuente de Cantos, pero es solo un efecto óptico pues aun quedan mas de 10km y si apretamos el paso podemos pasarlo realmente mal en la parte final donde están las subidas de la etapa.

Mis compañeros decían que el pueblo es como el Guadiana, que aparece y desaparece a voluntad, hasta el punto que durante toda la etapa era un «todo en este pueblo aparece y desaparece»

Juli y yo decíamos que este pueblo se estaba marcando un Melide, ya que ocurre lo mismo con este pueblo gallego cuando te acercas a él por el camino primitivo.


Vídeo Camino de Santiago Vía de la plata | Monesterio – Fuente de Cantos

Mientras las subidas y bajadas de las pequeñas lomas, las cuales recuerdan a La Comarca, se abren a todo un paisaje que llega hasta donde la vista abarca, nos acercamos al punto más bajo de la etapa, cruzando el arroyo Baidon que hay que cruzar por unas serie de rocas, y que si lleva mucha agua puede causar algún problema.

A partir de este momento la ruta se vuelve un poco mas monótona y cansa un poco pero nada fuera de lo normal, ya que conforme vas acercándote a los fines de etapas el cuerpo se relaja.

En esta etapa igual que la anterior no hay ni una sombra donde cubrirse del sol por lo que es recomendable llevar agua y una gorra que nos cubra la cabeza.

De este modo se entra en Fuente de cantos el pueblo donde nació el pintor Francisco de Zurbaran, y donde se puede visitar el museo.

Son dignas de mención su iglesia en el plaza del ayuntamiento y el convento de las Carmelitas.

Después de comer en el Mesón del Gato, algo que le recomiendo a todos, fuimos a ducharnos a la casa rural donde nos hospedamos, y tras una ducha fui a dar un paseo por el pintoresco pueblo.

Al día siguiente no pudimos continuar, dos de mis acompañantes estaban enfermos y decidimos volver a casa y descansar, ya que a veces es mejor parar y volver con más fuerzas que seguir cuando el cuerpo te esta diciendo que debes de descansar, de modo que espero volver pronto al camino y seguir adelante, cuando el tiempo y la salud de todo el equipo vuelva a estar al 100%,

Mapa de ruta Camino de Santiago, Vía de la plata

Camino de Santiago Vía de la plata | Real de la Jara – Monesterio

Camino de Santiago Vía de la plata | Real de la Jara – Monesterio

Dormimos en un albergue privado que esta fantástico, justo a la entrada del Real de la Jara y dejando atrás el municipal. Solo por 10 euros tuvimos todas las instalaciones para nosotros.

Lamentablemente no pudimos visitar el pueblo ya que debido a nuestra forma de ir haciendo las primeras etapas solemos llegar bastante tarde a los puntos de inicio.

Aun así disfrutamos de un albergue solo para nosotros debido a las fechas en las que estamos andando, pero creedme cuando os digo que es mejor venir por todos estos lares en otoño que en una primavera calurosa o en verano, ya que estuvimos ojeando los cuadernos de firmas y todos los extranjeros que peregrinan en verano decían que el calor era insufrible.

Aquella noche fuimos a cenar a «La cochera» donde por fin nos atendieron, ya que cuando llegamos la vez anterior, no nos atendieron, pero en esta ocasión la opípara cena por un precio mucho más que aceptable resulto ser todo un acierto antes de irnos a dormir al albergue.

Nos levantamos temprano para desayunar antes de comenzar nuestra aventura del día. 21km cuesta arriba, última etapa de ascenso por Sierra Morena y entrada en Extremadura, por fin cambiábamos de comunidad.

El cruce entre Andalucía (nuestra tierra) y Extremadura es un pequeño arroyo que se encuentra a aproximadamente un kilometro de caminata, y como si de un viejo guardián se tratara un castillo en ruinas te saluda junto al río y te das cuenta de que aun faltan unos 850km para llegar.

Extremadura, al menos en este primer tramo es una tierra espectacular, con dehesas llenas de encinas y prados con una hierba de un color verde que parece recién cortada.

Nuevamente por un sinuoso camino sin sombras, por lo que si es verano es conveniente llevar gorra y abundante agua, se cruza por granjas donde vacas, cerdos, ovejas e incluso caballos te observan que te observan pasar con curiosidad mientras algún perro pastor ladra.

En este tramo del camino hemos ido acompañados por un peregrino italiano llamado Domenico que nos ha contado que cuando tiene tiempo viene a hacer el camino durante una semana y que iba a llegar hasta Zafra en esta fase de su peregrinación.

Domenico nos dijo que eramos los primeros peregrinos que veía en todo su camino y que le agradaba poder compartir unos kilómetros con alguien.

Nosotros paramos en una de las pocas sombras que había en la ruta para descansar un poco y tomar un tentenpie, mientras nuestro eventual compañero continuo el camino perdiéndose tras una loma. Desde aquí aprovecho para desearle buen camino.

¡Que cosas tiene el camino y cuantas gentes aun estando tan lejos del destino final te hace conocer!


Vídeo Camino de Santiago Vía de la plata | Real de la Jara – Monesterio

Tras terminar de recorrer la pista, siempre ascendente y pasar por un área de descanso de carretera, mas parecida a las que se pueden encontrar en Inglaterra que a las españolas, se cruza la autovía y se sigue ascendiendo por un bosque, no sin antes dejar atrás la antigua y abandonada ermita de San Isidro.

Tras la subida entre los eucaliptos del bosque que limita con la autovía y la nacional, cruzamos esta segunda para entrar en una comarcal asfaltada durante varios kilómetros donde la pendiente continua, teniendo siempre a la izquierda un valle salpicado de casas y de un verde intenso donde el otoño como un pintor ha puesto notas doradas con bosquecillos que resaltan en el paisaje.

Es en esta zona donde un grupo de unos 20 gavilanes volando por el valle nos ofrecieron un espectáculo digno del mejor documental de National Geographic, es una lastima que no pueda llevar el teleobjetivo conmigo en esos momentos, pero el equipo tiene que ser lo mas reducido posible.

Tras la visita de las rapaces, el asfalto desapareció dejando de nuevo la tierra como la piel de la pista, la cual nos reservaba el ultimo trecho de subida, el último repecho, el mas duro de toda la jornada y tras el cual nos esperaba la Cruz del puerto, el punto según dicen más alto de Sierra Morena a 800 metros.

Después de esto entramos en Monesteri donde hay que tener cuidado con las falsas ofertas para peregrinos en ciertos hoteles.

Nosotros volvíamos aquel día de modo que reservamos en un hostal por 10 euros la noche para la siguiente aventura y nos dispusimos a disfrutar de la industria del Jamón de la que hace gala Monesterio, para finalmente refugiarnos en un bar local donde el tabernero nos dio refugio hasta que llegó el autobús que nos traería de nuevo a casa.

Mapa de ruta Camino de Santiago, Vía de la plata

Camino de Santiago Vía de la plata | Almadén de la Plata – Real de la Jara

Camino de Santiago Vía de la plata | Almadén de la Plata – Real de la Jara

Comienza la cuarta etapa, son solo unos 16km; Almadén de la Plata – Real de la Jara, la que hasta el momento puede ser la más bonita que hemos hecho.

Nada más salir del pueblo se entra en una pista forestal que empieza a serpentear por una dehesa, pasando junto a un bello hotel rural y donde te cruzas por primera vez con los cerdos que corren libremente a tu alrededor entre las encinas cargadas de bellotas.

El terreno se parece mucho a la zona de la sierra de Córdoba donde me crié, y el olor a jara impregna el ambiente en algunas zonas donde la dehesa deja paso al bosque bajo mediterráneo.

Se cruzan algunas cancelas y granjas todas ellas marcadas con flechas amarillas, algunas muchísimo para que el peregrino no se pierda. No puedo dejar de dar las gracias a todos esos voluntarios, miembros de las asociaciones a Amigos del Camino que van marcando la senda que hay que recorrer, de hecho hay sitios mejor marcados que en otros lugares como en el Primitivo.


Vídeo Camino de Santiago Vía de la plata | Almadén de la Plata – Real de la Jara

A lo largo de esta parte de la etapa, nos cruzamos con todo tipo de animales domésticos, perros, vacas, ovejas, cerdos, cabras… que te miran de forma curiosa mientras pasas a su lado ya que parecen acostumbrados a ver a humanos con mochilas cerca de ellos. Incluso durante un tiempo un águila nos ha sobrevolado.

Se recorre de este modo dehesas, granjas y bosques bajos de una dificultad bastante sencilla hasta que se llega al kilómetro ocho cuando una subida importante que no se porque no se refleja en los perfiles.

Aviso nómada: Esta subida para nosotros ha sido mucho más complicada que la del Calvario, ya que la del día anterior aunque con un tramo muy duro es bastante cortita y si se afronta bien antes de que te des cuenta la has superado, pero en este tramo hay zonas con una inclinación similar y con una longitud mucho mayor.

Es esta subida la que lleva, sobre un terreno de roca sedimentaria hasta las cimas de los cerros donde se crestea y donde ya hemos ido cruzándonos con peregrinos, algunos de un solo día que nos contaban que venían en grupo, dejaban el coche en el inicio iban hasta  el final de la etapa, pagaban un taxi y se volvían. Como ya he dicho muchas veces cada uno hace su camino.

Mientras cresteabamos decidimos descansar en un afloramiento rocoso y disfrutar de las vistas, como veis en las fotos y el vídeo, y nos han cruzado un grupo de mujeres que vienen haciéndolo por fases como nosotros y nos han contado que una de ellas ha tenido que abandonar por que el día anterior la cuesta del Calvario le venció.

Poco después ya comienza el descenso de nuevo rodeados de cerdos hasta que se sale del sendero para entrar en una pista ancha que sigue avanzando hasta el pueblo que ya se encuentra relativamente cerca, como a 4 kilometros.

En este espacio de tiempo nos atrapó una tormenta y tuvimos que poner a prueba nuestros ponchos y fundas de las mochilas que ya no nos quitamos hasta llegar al pueblo. Siendo este el periodo más tedioso del día.

Nada más llegar a Real de la Jara por el camino a la izquierda se encuentra el albergue municipal para peregrinos pero nosotros encontramos un albergue para comenzarla siguiente fase que cuando lo vimos nada tiene que envidiar a muchos hostales en los que he estado por tan solo 10 euros.

Os recomiendo para comer en la piscina municipal, que aunque no es muy rápido de servir los platos son abundantes y de precio aceptable.

Pero de Real de la Jara os hablare en otra entrada…

Mapa de ruta Camino de Santiago, Vía de la plata