Fotografiando la luna de Nieve 2020

Fotografiando la luna de Nieve 2020

Esta aventurilla fotografiando la luna de Nieve ha sido uno de los mejores momentos de lo que llevamos de 2020 en lo que a fotografía se refiere.

El otro domingo estaba en mi casa después de varias semanas de trabajo intensivo echando horas extras debidas a la gestión de un proyecto.

El día anterior había salido por la mañana temprano a la montaña de senderismo y a hacer lo que en mi tierra se denomina un perol, que viene a ser ir al campo a hartarse de comer y beber de modo que llegué tarde a casa.

Aquel domingo era el primer día en semanas que tenía para dormir a pierna suelta, descansar y relajarme, aunque tuviera que repasar algunas cosas de trabajo, pero en verdad no me importaba demasiado, aquellas tareas no durarían más de un par de horas, de modo que las hice temprano para disponer el día para mi.

Antes de comer ya estaba disfrutando de las fotografías del día anterior, seleccionando las que más me gustaban, recortando, y revelándolas.

Estaba bastante contento con el resultado de muchas de ellas, había capturado paisajes increíbles, buitres en pleno vuelo bastante cerca y desde arriba…

Fue entonces cuando en el grupo de senderismo escribieron un Whatssap que venía a decir:

@MIGUEL, si tienes oportunidad de hacer fotografías desde algún lugar de la cornisa del Aljarafe (cerro de Santa Brigida, por ejemplo), no pierdas la oportunidad de fotografiar la Luna de Nieve

¿La luna de nieve? Mi primera superluna con teleobjetivo, eso no podía dejarse atrás, de modo que mis planes de pantunflas, peli (ponían el Retorno del Rey en Paramount) y manta se esfumaron. Escribí en el grupo de photowalk si alguien se apuntaba conmigo a venir, y los incansables Francisco Del Prestamo y Natalia se apuntaron a mi aventura express.

Una hora después nos encontramos dejando los coches en la base de una montaña (La única en las cercanías de Sevilla) y comenzando el ascenso de una media hora, cargados con todo nuestro equipo y sin agua. El maldito GPS nos había llevado por donde a el le dio la gana y no esperábamos un ascenso como aquel…

Descansamos un poco cuando coronamos la cima, y después montamos los equipos (los trípodes, teleobjetivos, linternas…), la luna nos alumbraba y esperaba sobre las luces de la ciudad a que la fotografiásemos y de ese modo comenzamos a calibrar nuestras cámaras.

Tras unas indicaciones de Francisco empezamos a tener unos resultado buenísimos, de hecho era muy interesante ver los aviones pasar en el mismo encuadre y hacerle fotos de larga exposición, uno o dos segundos (bueno vale yo hice una de trece) y que sus luces se dibujases como rayas de luz en el cielo pareciendo naves espaciales o incluso hay quien me pregunto si era la ISS. Ojalá!

Para hacer las fotos en general de la luna usamos los siguientes parámetros (que de seguro no serán ni por asomo los mejores):

  • Una ISO baja, yo disparé a 200 para evitar el reflejo de la luz blanca de la luna
  • Una velocidad de obturación de 1/125 ya que la luna se mueve y podía salir borrosa si le hacen fotos con largos tiempos de exposición.
  • Dejé el calibrador en negativo para evitar reflejos, luego siempre puedo darle luz en la fase de revelado
  • La apertura la dejé a 8, siempre lo hago para este tipo de fotos que no tengo muy claro que hacer… (bendito punto dulce)

A la hora de disparar utilicé el disparador a distancia con un retardo de dos segundos para evitar trepidaciones y siempre enfocando según mi posición un poquito arriba y a la derecha, por que parece que no, pero la luna se mueve rapidísimo.

Pero pronto la luna se hartó de nosotros y mostró su timidez cubriendo su desnudez con un manto de brumas que no nos permitía más que imaginarla. No obstante, la ciudad, abajo, nos esperaba ansiosa de ser el objetivo de nuestras tomas, como una modelo en una pasarela que deseaba ser el centro de atención en un pase que no era para ella.

De este modo Sevilla se mostró en todo su esplendor, con la Giralda, la torre Pelli y al fondo las luces del estadio Benito Villamarin, con el puente del Quinto Centeranio, el del Alamillo y la SE30, que sin duda para hacer líneas de luz con los vehículos es algo genial.

La ciudad Cervantina, donde Rinconete y Cortadillo corrieron sus aventuras, nos estaba dando todo cuanto tenía para nosotros y nosotros no lo desaprovechamos, disfrutamos allí arriba mientras el frío se iba haciendo patente  y durante más de una hora nos deleitamos de esa noche, de esa luna, de ese momento.

Al finalizar recogimos todo el equipo y decidimos que hay que hacer algo allí, pues lo que vimos nos mostró que la fotografía nocturna es mucho más que las estrellas.

Bajamos comentando la preciosa experiencia vivida y a pesar de ser tarde no pude dejar de trabajar en las fotos de aquella noche en cuanto llegué a casa.

Habíamos roto los planes de descanso de un domingo, yendo a un sendero nocturno, coronado una montaña (aunque no sea demasiado alta) y fotografiado mucho más que la Luna de Nieve. Había sido una gran noche de aventuras.

Mi primera publicación en un periódico

Mi primera publicación en un periódico

Hace un tiempo os dije que ver tu primera foto en una exposición es algo que como fotógrafo aficionado te llena de orgullo, de hecho he sacado esa foto en papel, la tuve de fondo de pantalla…

Pero hace unos días en la escuela donde intento aprender a bailar bachata, y digo intento ya que soy bastante patoso y rígido debido supongo a tantos años practicando artes marciales que dependen de uno mismo y no de moverte en sincronía con una compañera, me presente voluntario para hacer unas fotos a un «evento» que propuso el profesor mostrando hermandad entre el Betis y el Sevilla, y yo que siendo de Córdoba y con mi equipo en segunda b, no tengo el corazón en ninguno de estos dos equipos que en ocasiones separan familias y amistades durante ciertos periodos de tiempo debido a algún partido, pensé que podría practicar algunas tomas.

Pues bien decidí y me permitieron hacer algunas fotos que envié aquella misma noche a mi profesor y que solo un par de días más tarde aparecieron publicadas en eldesmarque.com convirtiéndose de este modo en mis tres primeras fotos publicadas en un medio de comunicación.

En realidad hice unas 160 y enviamos unas 20 creo recordar ya que muchas eran con disparo en ráfaga como una ametralladora. Ha sido mi primera sesión de fotos de este estilo y aunque se que se puede mejorar bastante opino que el resultado es aceptable.

Las fotos fueron las dos que aparecen en el cuerpo del articulo que os dejo aquí mismo más la cabecera del vídeo que también dejo de cabecera en este artículo.

Se que no es mucho pero cada pasito que se da es toda una alegría.

Mi primera foto en una exposición

Mi primera foto en una exposición

Hace no mucho estuve en un evento de fotografía en el Ikea de Sevilla, todos los participantes teníamos la oportunidad de presentar una de nuestras instantáneas a un concurso donde solo cogerían las 20 mejores.

Si os digo la verdad el tener que competir contra fotógrafos profesionales o contra gente que sabes que son mucho mejores que tu me hizo no tener muchas esperanzas, sabía que mis opciones eran muy limitadas, por lo que decidí trabajar más con las emociones que con la técnica, con un cartel de «Love» lo que hice fue intentar llamar a esas emociones, unir la palabra a Ikea y de ese modo acercar distancia contra los que eran mejores que yo.

También jugué un poco con la composición haciendo la foto vertical en lugar de apaisada, de ese modo marcaría algo de diferencia.

La cuestión es que cuando comunicaron los afortunados, yo fui uno de ellos y no podía creerlo, mi foto había sido elegida, pero aun fue más emocionante cuando fuimos a ver la exposición y la vi por primera vez, allí expuesta en gran formato con mi nombre.

Es una sensación indescriptible cuando entras en una galería y ves tu primera foto en una exposición, sobre todo cuando empecé hace menos de dos años este camino. El orgullo y la alegría se mezclan con la euforia, y al mismo tiempo te sientes muy humilde al ver la obra de los demás.

Esto me ha dado energías para seguir adelante y seguir jugando con mi cámara, aprendiendo nuevas técnicas, buscando mi estilo propio. Y creo que todos aquellos a quienes nos gusta la fotografía deberíamos de sentir eso, de que nuestras fotos poco a poco vayan creciendo y que podamos verlas expuestas, eso es algo que marca la diferencia entre simplemente disparar en automático o tomarte tu hobby en serio.

 

Mi última foto del reto 365

Mi última foto del reto 365

Hoy es la última de las fotos del #reto365, que por condiciones personales me ha durado algo más de un año, pero a través del cual he recorrido un largo camino, donde todo empezó con gente que me animó, y gente que pensaba que no lo lograría. En un momento de crecimiento y superación en mi vida.

A lo largo de 365 fotos hemos visto y hecho muchas cosas, os he presentado mi día a día, hemos ido juntos a conciertos de Gospell, de rock, de música disco, de Queen y hasta hemos visto payasos macabros montados en moto…

Hemos recorrido, de noche y de día, ciudades como Córdoba, Berlín, Londres o Sevilla, y hemos explorado senderos misteriosos donde he conocido a muchas personas maravillosas y que me llevaron hasta la misma catedral de Santiago de Compostela (lugar donde pronto volveré).

Os he presentado a mi incansable compañero de viaje Obelix, el cual casi pierdo en las calles de Berlín.

Hemos tomado tés, chocolates, cervezas, copas y hasta fumado en cachimba todos juntos

He aprendido a bailar y nunca olvidé mi deporte.

Casi tuve que vender un riñón para pagar a un cerrajero un día que necesitaba descansar.

He leído y he escrito mucho para vosotros, he recordado momentos de épocas pasadas en lugares distantes donde no se hablan lenguas romances.

Os he enseñado un eclipse de Luna y hasta fuimos a Marte.

Engordé, adelgacé, volví a engordar y ahora vuelvo a perder kilos, mientras os he enseñado muchas veces de que cosas me alimentaba allí por donde andaba.

Vimos juntos salvarse al Córdoba CF, in extremis, de bajar a segunda B y días después cruce un pantano a nado.

Os enseñé las playas donde ocurrió la batalla de Trafalgar en los Caños de Meca.

Hemos conquistado castillos, incluso uno con la bandera de mi familia, mientras recorríamos escenarios de Juego de Tronos, del Reino de los Cielos y de Star Wars (Alto Jardín, Dorne, el Kerak o Naboo son solo algunos de ellos).

Nos hemos fijado en el detalle de las cosas, y hemos visto con los ojos de las águilas para observar pueblos lejanos en la distancia y paisajes de ensueño.

Sufrí el mayor de los miedos cuando casi pierdo a mi madre y estando enferma tenía que irme a seguir trabajando a otra ciudad, pero os enseñé como es la sangre de los auténticos Heroes que la salvaron y gracias a los cuales aún puedo disfrutar de su compañía.

Os he llevado a las entrañas de la tierra, a profundos bosques y a ríos que alegran las sierras.

Me he despedido de compañeros y amigos y he conocido a otros tantos.

Hemos hecho un viaje de un año entero, donde todo ha sido posible y donde es solo el principio de nuevas aventuras, en definitiva hemos visto la vida juntos.

Por todo ello os quiero a dar las gracias a todos; por seguirme, por leerme, por dar me gusta a las fotos y por animarme a seguir. Esta última va por vosotros, y recordad…

“Siempre hay un horizonte al que llegar para ver qué hay detrás”

como hacerte selfies viajando

como hacerte selfies viajando

Bueno ya sabéis que soy poco amigo de los selfies, pero es indudable que tienen grandes ventajas a la hora realizarse; son rápidos, no necesitas a nadie… de modo que os voy a dar algunos tips sobre como hacerse selfies viajando para que os queden lo mejor posible. Aunque en este artículo os cuento como hacerse fotos viajando solo.

Pero hoy vamos a hablar de Selfies, sin entrar en polémica de ningún tipo, solo técnicas para realizar este tipo de fotos de la mejor forma posible.

I. Estudia selfies de otros

Este es el primer consejo que os doy, aunque esto no solo se aplica los selfies, puedes estudiar las fotografías que han hecho otros y ver los entornos, la luz, el angulo… No es malo copiar a otros, ya que estos te pueden dar la inspiración para hacer tu propia fotografía y que quede con tu impronta.

Por ejemplo en este selfie (la foto está libre de derechos para su utilización) se muestra un selfie original utilizando el reflejo en unas gafas.

II. No solo fotografíes tu rostro

Todos estamos acostumbrados a ver selfies donde los protagonistas de las escena son los rostros, pero se pueden hacer muchas mas acciones como fotografiar la sombra, un reflejo de uno mismo en el agua, las piernas…

III. Elije una fuente de luz y su foco de forma adecuada

Procura que la luz no este frente al objetivo o no aparecerás en la foto, solo tu silueta.

De este modo debes de jugar con la luz y las sombras donde te encuentres para que la foto se vea bien.

IV. Que la foto sea creativa

No hagas lo que hacen los demás, hazte fotos diferentes, originales. Pero ten mucho cuidado, actualmente mueren unas 50 personas al año por hacer estupideces para tener un buen selfie.

V. ¿El objetivo por encima de la cabeza?

De forma general cuando el objetivo que nos apunta se encuentra por encima de la cabeza, los rostros salen más favorecidos, pero esto no tiene que ser siempre así, existen diferentes tipos de angulo, que bien hechos quedan genial y en este caso un buen contrapicado puede marcar la diferencia frente al típico plano picado o desde arriba.

VI. Actúa de forma natural

No hagas poses forzadas, quedan muy antinaturales y la gente se da cuenta de ello, considera que en el futuro lo mismo te planteas el eliminar esa foto debido a la pose que pusiste en un lugar único donde puede ser que no vuelvas más…

Y por favor… no pongáis morritos!!!!

Con estos consejos sobre como hacerte selfies viajando seguro que os quedan mucho mejores que los típicos que hace todo el mundo. Pero si estáis viajando solos hay otros tipos de fotografías que seguro que os llenarán mucho más que solo llevar selfies en vuestra memoria.

trucos para hacer fotos espectaculares viajando

trucos para hacer fotos espectaculares viajando

A todos nos ha pasado alguna vez, y mas de alguna, que cuando vuelves de un viaje o una escapada, descargas las fotos al ordenador y cuando las ves en tu mente sena un waaaaaac, que indica que no están a la altura, por no decir una palabra soez.

Pero esto puede evitarse, yo recuerdo haber ido a algunos photowalk y después de disparar 50 veces llegar a casa y decir «joder, solo me valen dos o tres…»

Por eso quiero contaros, siempre desde mi punto de vista de aficionado, unos trucos para hacer fotos espectaculares viajando.

Conoce tu cámara

Esto parece una tontería pero no lo es. La cámara es una herramienta y como tal debemos de usarla y conocerla, de nada nos sirve tener una reflex de mil euros si disparamos en automático.

Leete el manual (yo hasta hice apuntes en un cuaderno), busca vídeos de youtube donde te expliquen como funciona y juega con ella, hay muchos juegos para aprender ha hacer fotografía, yo por ejemplo uso gurushot y aprendo mucho de composición y obtengo muchas ideas.

Piensa que tanto las cámaras como los móviles tienen muchas opciones de disparo, y hay apps para los móviles que hacen que los smartphones puedan sacarnos las castañas del fuego bastante bien si no queremos usar una cámara de más envergadura, pero siempre hay que saber como usarla.


Haz listas de los lugares que quieres fotografiar

Siempre es bueno investigar algo sobre el sitio al que viajas, saber que puedes visitar, hacer una lista por preferencias de lo que quieres ver, distancias… en estos planes de viaje puedes incluir también algunas de las fotos que quieres hacer. De esa forma te obligarás a ir a esos sitios y te esforzaras por ir allí.

Encuentra nuevos puntos de vista

Lo mas sencillo es llegar a algún sitio, sacar la cámara y ponerse a disparar como un grupo de japoneses.

Pero lo interesante es preguntarse:

«¿Desde donde quiero que el espectador vea la escena?»

Esta pregunta te hará que busques un punto de vista distinto, que llame la atención y te hará esforzarte en no hacer la típica foto.

Esto puede hacerte que tengas que hacer algo de lo que se denomina el yoga del fotógrafo, como agacharte, sentarte o incluso tumbarte en el suelo. Algo que puede ser bastante vergonzoso pero que cuando te acostumbras a hacerlo te da mas bien igual… ¡tu sabes lo que estás consiguiendo con esa foto!

Administra tus energías (y las de tus acompañantes)

Ir haciendo fotos a todo es bastante estresante y agotador, ir haciendo una y otra y otra foto, detiene la marcha natural de las acciones del viaje, esto pasará factura en la calidad de las fotos, que a pesar de ser muchas no valdrán demasiado.

Por eso es interesante usar el tiempo del viaje en eso mismo, viajar, conocer gente, culturas nuevas… de ese modo cuando dispares con la cámara serán fotos mucho mejores.

Algunos viajeros dicen que es interesante disparar medio día con la cámara y otro medio con el móvil, yo no comparto esto, pero si se que hay fotos que no requieren tanto esfuerzo y las hago con el teléfono y otras que si merecen la pena el tiempo que requieren y es cuando cojo la cámara.



Las fotos deben de contar una historia

Esto puede ser complicado de entender, pero las fotos tienen que tener algún sentido, sea el que sea, deben de decir algo, deben de tener una historia detrás, ya sea de una persona, un lugar, un evento, o una acción.

Aquí podemos introducir elementos de todo tipo, desde comida, lugares, las personas que viven en una comunidad, detalles geográficos o arquitectónicos… combinados para que creen un todo y el espectador se haga una idea de lo que la instantánea quiere mostrar.

Con esto te sorprenderás de los resultados y cuando vuelvas a ver la foto te acordaras de la historia que la rodea y todos esos recuerdos volverán a tu mente, por que cuando tu veas la foto te acordarás de lo que sucedió para hacerla, la gente que había a tu lado del objetivo, el olor, la temperatura y todo aquello que hace de verdad que un viaje sea algo especial.

Haz que la foto tenga algún interés

Cuando vayas a hacer una foto, piensa «¿Es verdaderamente interesante?» ya sea a nivel, técnico, artístico, personal…

El objetivo es construir una foto interesante y para ello debe de de haber alguna razón para hacerla, un tema, una composición que llame la atención, que el enfoque sea el que deseamos, y que la luz sea la correcta.

Si algo del párrafo anterior te falta  puede ser que tengas que recomponer los elementos, cambiar la dirección o moverte del punto en el que te encuentras. Todo con el fin de que la foto sea memorable, y no de esas que borrarías al llegar a casa.

Explora y déjate llevar

Como ya he dicho lo interesante es hacer un pequeño trabajo de documentación sobre el sitio al que vas, para saber cuales son los lugares para visitar y aquello que no debes de dejar de ver.

No obstante no tengas miedo a perderte, el moverte por las calles de una ciudad que no conoces sin un rumbo concreto suele dar bastantes buenos resultados a la hora de conocer como vive la gente de verdad, encontrar lugares escondidos y para incluso conocer gente.

En cierta ocasión leí que un viajero en Berlín decidió hacer un juego con su cámara. Este consistía en seguir la dirección de alguien que viera con una bici, y cambiar de rumbo cada vez que se cruzaba con otro ciclista. Así conoció muchos sitios de la ciudad de una forma divertida.

Yo soy un poco más prosaico. De muy pequeño empecé a jugar al rol y desde entonces a toda ciudad a la que voy busco una tienda donde vendan dados y compro al menos uno. Estas tiendas no suelen estar en el centro lo cual me hace salir de la zona turistica y visitar otros lugares de la ciudad más «reales». Y tengo dados de: Córdoba, Sevilla, Madrid, Valencia, Granada, Londres, Oxford, Lincoln, Berlín, Cracovia, Wroclaw, Poznan…. son como un pequeño souvenir de una aventura.



Habla con los «nativos»

Hablar con los nativos, los camareros… te puede ir dando ideas sobre donde ir y que direcciones tomar.

También puedes intercambiar impresiones con las gentes del lugar y pedirles una foto. Tras un par de frases podrás saber si es alguien receptivo o no, y no te llevarás sorpresas desagradables. De hecho puedes pedirle un teléfono o un correo electrónico para enviársela más tarde, y puede que incluso surja una pequeña amistad.

Además estas pequeñas conversaciones, que admito que cuesta comenzar, harán que esa persona te de su mejor cara y la foto tenga algo especial.

Esto me pasó a mi en el camino de Santiago, yendo solo se me unieron dos chicas en un tramo del camino, una de ellas era de Córdoba y la otra de Barcelona, fuimos hablando un rato y cuando decidí que me iba a quedar en un pueblo diferente a ellas, les pedí una foto y para mi es de las más emotivas de todo el camino.

Lo ideal es comunicarte con la gente en su propio idioma, aunque el inglés es un comodín que a veces puede fallar, siempre está ahí. Pero lo mejor es establecer contacto visual con la persona, ser simpático, sonreír mucho y que te vean emocionado. ¡¡¡Aunque a veces ocurre que te llevas una sorpresa y te contestan en español!!!

¿Quien iba a pensar que aquel hombre en un pueblo perdido de Polonia hablara español?¿O que aquel dependiente de una licorería de Berlín fuera filipino y nos contestase con un perfecto castellano? entre otros muchos…

Aprovecha las horas mágicas del día (las azules y doradas)

Estas se dan al amanecer y al atardecer, no seas vago y levántate pronto para hacer fotos al amanecer, es posiblemente la mejor luz del día y como secreto te contaré que muchas de las fotos de los grandes de National Geographic están hechas a esa hora.

La luz del amanecer destaca los colores, es una luz suave y crea una atmósfera que no hay al medio día.

Y si no puedes aprovechar esa hora, al atardecer tendrás de nuevo otra oportunidad perfecta para aprovechar.

Suprime las distracciones

Cuando hablamos de distracciones, nos referimos a las distracciones en la foto. Centra la atención de la foto en lo que quieres resaltar, en lo importante.

Usa las reglas de los tres tercios, el desenfoque como si fuera un retrato, líneas que dirijan al punto que quieres mostrar… pero haz que el detalle que quieres que se vea sea el protagonista de la fotografía.

Practica, practica, practica

Eso es lo más importante de todo, el no desfallecer, el no rendirse. Es algo que aprendí con el kung fu. Cuando empecé era como un robot, pero diecisiete años después ya llevaba dos años encargado de una escuela con alumnos que me llamaban maestro.

Con la fotografía es igual, todos empezamos sin saber. Yo hice un viaje entero por la campiña inglesa disparando en automático con la reflex que acababan de regalarme. Perdí todas las fotos de la catedral de Cambridge por que no puse flash de relleno y aun hay veces que al volver de alguna salida fotográfica me quedo diciendo bufff.

Por esa razón salgo a dar paseos con la cámara, para ir mejorando y entrenando para cunado llegan los viajes.

En cada photowalk al que voy llevo una técnica nueva que he aprendido y hago experimentos para lograr dominar esa técnica.

Lo mejor de la era en la que estamos es que hacer fotos es muy barato, no hay que revelarlas y podemos experimentar con las tomas, y si una foto no nos gusta, la siguiente saldrá mejor y así siempre estaremos listos en nuestros viajes.

Aunque no se debe de olvidar que en el viaje lo importante es disfrutar y vivir experiencias y no mirar todo a través de un objetivo o de la pantalla de un teléfono, pues nos podemos perder muchísimo.

Espero que estos trucos para hacer fotos espectaculares viajando os sirvan de ayuda y podáis hacer esas instantáneas que os hagan revivir el momento en la hicisteis y llevar hasta él a quienes se la enseñéis.