No es los mismo tomar una foto que hacer una foto

No es los mismo tomar una foto que hacer una foto

«No es lo mismo tomar una foto que hacer una foto» fue una frase que publiqué hace algún tiempo en Instagram, pero pasó algo curioso, una chica me dijo que eso era mentira que ella no tenía cámara reflex y que con el movil hacía fotos muy buenas.

Le intenté explicar cual es la diferencia que os pondré ahora aquí abajo, pero que no tenía nada que ver con el dispositivo con el que se hiciera la captura y ella seguía erre que erre e intentar explicarle la diferencia era como intentar explicarle a alguien de la generación Z como en los 80 y 90 se escuchaba música en unos Walkmans.

La cosa fue que al final ella me dijo algo que me llenó de curiosidad «Yo hago fotos con alma», bueno en realidad se dice que cuando se hace una foto tiene que contar una historia y pensé; «Oye lo mismo la chica hace unas fotos de la leche…» de modo que entré en su cuenta de instagram y lo único que había eran selfies de fiesta… Dejé de seguir contestándole, don’t feed the troll

La cuestión es que no es lo mismo tomar una foto que hacer una foto, pero ¿Cual es la diferencia entre las dos acciones?, pues veamos cada una por separado

Tomar una foto

Tomar una foto es simplemente apuntar y apretar el disparador, no requiere tener conocimientos de fotografía, composición… hasta un niño pequeño puede tomar una foto (Mi sobrina de dos años y medio lo hace con el movil de su madre)

No importa que tengas una mirrorless, una reflex, una compacta o un móvil. Creedme he visto personas con una reflex de más de mil euros disparando en automático. Incluso yo fui uno de ellos y no es malo, pero si quieres hacer buenas fotos, marcar la diferencia, tener tu estilo… tienes que aprender a hacer fotos, no a tomarlas.

Al tomar una foto, el usuario no considera reglas de composición, no controla los parámetros para que la fotografía no salga sub ni sobre expuesta, ni hay una expresión artística.

En esto hay que aclarar que aunque puedas creer que tu foto es artística o «tenga alma» por que a ti te guste no tiene por que serlo, existen unas reglas, unas normas que si bien se pueden romper, primero hay que conocerlas.

De hecho hay a muchos fotógrafos que cuando alguien les dice que toma buenas fotos se suelen molestar, ya que no se valora el trabajo que hay detrás de ese click que todo el mundo puede hacer, afortunadamente, hoy en día.

Hacer una foto

Hacer una foto es algo más que apuntar y disparar, hay que tener en cuenta muchos factores como la luz, el encuadre, el objetivo de la instantánea, los parámetros, la creatividad…

Hay muchos tipos de fotografía y no todos tienen que gustarnos, por ejemplo, a mi no me gusta la fotografía subrealista o que se modifiquen con photoshop (No es lo mismo un procesado o revelado digital, que cambiar la foto en photoshop), pero eso es mi opinión solamente.

La cuestión es que para hacer una foto se requieren conocimientos que se pueden adquirir de leer, ver vídeos, de compañeros que te expliquen cosas nuevas… pero sobre todo de disparar, disparar y disparar.

Yo veo hoy en día veo fotos mías de hace solo un año y no me creo la evolución que he tenido, en aquella época eran mis obras de arte, hoy en día les veo tantos fallos que las desecharía, pero supongo que dentro de un año me pasará igual.

Recuerda que la maquina no importa, importan tus conocimientos, tus intenciones y que…

«Tus primeras 10000 fotografías serán tus peores fotografías» -Cartier Bresson-

Y tu, ahora que sabes que no es los mismo tomar una foto que hacer una foto, ¿Que prefieres hacer?¿Tomarlas o hacerlas?

Fotografiando la luna de Nieve 2020

Fotografiando la luna de Nieve 2020

Esta aventurilla fotografiando la luna de Nieve ha sido uno de los mejores momentos de lo que llevamos de 2020 en lo que a fotografía se refiere.

El otro domingo estaba en mi casa después de varias semanas de trabajo intensivo echando horas extras debidas a la gestión de un proyecto.

El día anterior había salido por la mañana temprano a la montaña de senderismo y a hacer lo que en mi tierra se denomina un perol, que viene a ser ir al campo a hartarse de comer y beber de modo que llegué tarde a casa.

Aquel domingo era el primer día en semanas que tenía para dormir a pierna suelta, descansar y relajarme, aunque tuviera que repasar algunas cosas de trabajo, pero en verdad no me importaba demasiado, aquellas tareas no durarían más de un par de horas, de modo que las hice temprano para disponer el día para mi.

Antes de comer ya estaba disfrutando de las fotografías del día anterior, seleccionando las que más me gustaban, recortando, y revelándolas.

Estaba bastante contento con el resultado de muchas de ellas, había capturado paisajes increíbles, buitres en pleno vuelo bastante cerca y desde arriba…

Fue entonces cuando en el grupo de senderismo escribieron un Whatssap que venía a decir:

@MIGUEL, si tienes oportunidad de hacer fotografías desde algún lugar de la cornisa del Aljarafe (cerro de Santa Brigida, por ejemplo), no pierdas la oportunidad de fotografiar la Luna de Nieve

¿La luna de nieve? Mi primera superluna con teleobjetivo, eso no podía dejarse atrás, de modo que mis planes de pantunflas, peli (ponían el Retorno del Rey en Paramount) y manta se esfumaron. Escribí en el grupo de photowalk si alguien se apuntaba conmigo a venir, y los incansables Francisco Del Prestamo y Natalia se apuntaron a mi aventura express.

Una hora después nos encontramos dejando los coches en la base de una montaña (La única en las cercanías de Sevilla) y comenzando el ascenso de una media hora, cargados con todo nuestro equipo y sin agua. El maldito GPS nos había llevado por donde a el le dio la gana y no esperábamos un ascenso como aquel…

Descansamos un poco cuando coronamos la cima, y después montamos los equipos (los trípodes, teleobjetivos, linternas…), la luna nos alumbraba y esperaba sobre las luces de la ciudad a que la fotografiásemos y de ese modo comenzamos a calibrar nuestras cámaras.

Tras unas indicaciones de Francisco empezamos a tener unos resultado buenísimos, de hecho era muy interesante ver los aviones pasar en el mismo encuadre y hacerle fotos de larga exposición, uno o dos segundos (bueno vale yo hice una de trece) y que sus luces se dibujases como rayas de luz en el cielo pareciendo naves espaciales o incluso hay quien me pregunto si era la ISS. Ojalá!

Para hacer las fotos en general de la luna usamos los siguientes parámetros (que de seguro no serán ni por asomo los mejores):

  • Una ISO baja, yo disparé a 200 para evitar el reflejo de la luz blanca de la luna
  • Una velocidad de obturación de 1/125 ya que la luna se mueve y podía salir borrosa si le hacen fotos con largos tiempos de exposición.
  • Dejé el calibrador en negativo para evitar reflejos, luego siempre puedo darle luz en la fase de revelado
  • La apertura la dejé a 8, siempre lo hago para este tipo de fotos que no tengo muy claro que hacer… (bendito punto dulce)

A la hora de disparar utilicé el disparador a distancia con un retardo de dos segundos para evitar trepidaciones y siempre enfocando según mi posición un poquito arriba y a la derecha, por que parece que no, pero la luna se mueve rapidísimo.

Pero pronto la luna se hartó de nosotros y mostró su timidez cubriendo su desnudez con un manto de brumas que no nos permitía más que imaginarla. No obstante, la ciudad, abajo, nos esperaba ansiosa de ser el objetivo de nuestras tomas, como una modelo en una pasarela que deseaba ser el centro de atención en un pase que no era para ella.

De este modo Sevilla se mostró en todo su esplendor, con la Giralda, la torre Pelli y al fondo las luces del estadio Benito Villamarin, con el puente del Quinto Centeranio, el del Alamillo y la SE30, que sin duda para hacer líneas de luz con los vehículos es algo genial.

La ciudad Cervantina, donde Rinconete y Cortadillo corrieron sus aventuras, nos estaba dando todo cuanto tenía para nosotros y nosotros no lo desaprovechamos, disfrutamos allí arriba mientras el frío se iba haciendo patente  y durante más de una hora nos deleitamos de esa noche, de esa luna, de ese momento.

Al finalizar recogimos todo el equipo y decidimos que hay que hacer algo allí, pues lo que vimos nos mostró que la fotografía nocturna es mucho más que las estrellas.

Bajamos comentando la preciosa experiencia vivida y a pesar de ser tarde no pude dejar de trabajar en las fotos de aquella noche en cuanto llegué a casa.

Habíamos roto los planes de descanso de un domingo, yendo a un sendero nocturno, coronado una montaña (aunque no sea demasiado alta) y fotografiado mucho más que la Luna de Nieve. Había sido una gran noche de aventuras.

Mi primera publicación en un periódico

Mi primera publicación en un periódico

Hace un tiempo os dije que ver tu primera foto en una exposición es algo que como fotógrafo aficionado te llena de orgullo, de hecho he sacado esa foto en papel, la tuve de fondo de pantalla…

Pero hace unos días en la escuela donde intento aprender a bailar bachata, y digo intento ya que soy bastante patoso y rígido debido supongo a tantos años practicando artes marciales que dependen de uno mismo y no de moverte en sincronía con una compañera, me presente voluntario para hacer unas fotos a un «evento» que propuso el profesor mostrando hermandad entre el Betis y el Sevilla, y yo que siendo de Córdoba y con mi equipo en segunda b, no tengo el corazón en ninguno de estos dos equipos que en ocasiones separan familias y amistades durante ciertos periodos de tiempo debido a algún partido, pensé que podría practicar algunas tomas.

Pues bien decidí y me permitieron hacer algunas fotos que envié aquella misma noche a mi profesor y que solo un par de días más tarde aparecieron publicadas en eldesmarque.com convirtiéndose de este modo en mis tres primeras fotos publicadas en un medio de comunicación.

En realidad hice unas 160 y enviamos unas 20 creo recordar ya que muchas eran con disparo en ráfaga como una ametralladora. Ha sido mi primera sesión de fotos de este estilo y aunque se que se puede mejorar bastante opino que el resultado es aceptable.

Las fotos fueron las dos que aparecen en el cuerpo del articulo que os dejo aquí mismo más la cabecera del vídeo que también dejo de cabecera en este artículo.

Se que no es mucho pero cada pasito que se da es toda una alegría.

Mi primera foto en una exposición

Mi primera foto en una exposición

Hace no mucho estuve en un evento de fotografía en el Ikea de Sevilla, todos los participantes teníamos la oportunidad de presentar una de nuestras instantáneas a un concurso donde solo cogerían las 20 mejores.

Si os digo la verdad el tener que competir contra fotógrafos profesionales o contra gente que sabes que son mucho mejores que tu me hizo no tener muchas esperanzas, sabía que mis opciones eran muy limitadas, por lo que decidí trabajar más con las emociones que con la técnica, con un cartel de «Love» lo que hice fue intentar llamar a esas emociones, unir la palabra a Ikea y de ese modo acercar distancia contra los que eran mejores que yo.

También jugué un poco con la composición haciendo la foto vertical en lugar de apaisada, de ese modo marcaría algo de diferencia.

La cuestión es que cuando comunicaron los afortunados, yo fui uno de ellos y no podía creerlo, mi foto había sido elegida, pero aun fue más emocionante cuando fuimos a ver la exposición y la vi por primera vez, allí expuesta en gran formato con mi nombre.

Es una sensación indescriptible cuando entras en una galería y ves tu primera foto en una exposición, sobre todo cuando empecé hace menos de dos años este camino. El orgullo y la alegría se mezclan con la euforia, y al mismo tiempo te sientes muy humilde al ver la obra de los demás.

Esto me ha dado energías para seguir adelante y seguir jugando con mi cámara, aprendiendo nuevas técnicas, buscando mi estilo propio. Y creo que todos aquellos a quienes nos gusta la fotografía deberíamos de sentir eso, de que nuestras fotos poco a poco vayan creciendo y que podamos verlas expuestas, eso es algo que marca la diferencia entre simplemente disparar en automático o tomarte tu hobby en serio.

 

Mi última foto del reto 365

Mi última foto del reto 365

Hoy es la última de las fotos del #reto365, que por condiciones personales me ha durado algo más de un año, pero a través del cual he recorrido un largo camino, donde todo empezó con gente que me animó, y gente que pensaba que no lo lograría. En un momento de crecimiento y superación en mi vida.

A lo largo de 365 fotos hemos visto y hecho muchas cosas, os he presentado mi día a día, hemos ido juntos a conciertos de Gospell, de rock, de música disco, de Queen y hasta hemos visto payasos macabros montados en moto…

Hemos recorrido, de noche y de día, ciudades como Córdoba, Berlín, Londres o Sevilla, y hemos explorado senderos misteriosos donde he conocido a muchas personas maravillosas y que me llevaron hasta la misma catedral de Santiago de Compostela (lugar donde pronto volveré).

Os he presentado a mi incansable compañero de viaje Obelix, el cual casi pierdo en las calles de Berlín.

Hemos tomado tés, chocolates, cervezas, copas y hasta fumado en cachimba todos juntos

He aprendido a bailar y nunca olvidé mi deporte.

Casi tuve que vender un riñón para pagar a un cerrajero un día que necesitaba descansar.

He leído y he escrito mucho para vosotros, he recordado momentos de épocas pasadas en lugares distantes donde no se hablan lenguas romances.

Os he enseñado un eclipse de Luna y hasta fuimos a Marte.

Engordé, adelgacé, volví a engordar y ahora vuelvo a perder kilos, mientras os he enseñado muchas veces de que cosas me alimentaba allí por donde andaba.

Vimos juntos salvarse al Córdoba CF, in extremis, de bajar a segunda B y días después cruce un pantano a nado.

Os enseñé las playas donde ocurrió la batalla de Trafalgar en los Caños de Meca.

Hemos conquistado castillos, incluso uno con la bandera de mi familia, mientras recorríamos escenarios de Juego de Tronos, del Reino de los Cielos y de Star Wars (Alto Jardín, Dorne, el Kerak o Naboo son solo algunos de ellos).

Nos hemos fijado en el detalle de las cosas, y hemos visto con los ojos de las águilas para observar pueblos lejanos en la distancia y paisajes de ensueño.

Sufrí el mayor de los miedos cuando casi pierdo a mi madre y estando enferma tenía que irme a seguir trabajando a otra ciudad, pero os enseñé como es la sangre de los auténticos Heroes que la salvaron y gracias a los cuales aún puedo disfrutar de su compañía.

Os he llevado a las entrañas de la tierra, a profundos bosques y a ríos que alegran las sierras.

Me he despedido de compañeros y amigos y he conocido a otros tantos.

Hemos hecho un viaje de un año entero, donde todo ha sido posible y donde es solo el principio de nuevas aventuras, en definitiva hemos visto la vida juntos.

Por todo ello os quiero a dar las gracias a todos; por seguirme, por leerme, por dar me gusta a las fotos y por animarme a seguir. Esta última va por vosotros, y recordad…

“Siempre hay un horizonte al que llegar para ver qué hay detrás”

como hacerte selfies viajando

como hacerte selfies viajando

Bueno ya sabéis que soy poco amigo de los selfies, pero es indudable que tienen grandes ventajas a la hora realizarse; son rápidos, no necesitas a nadie… de modo que os voy a dar algunos tips sobre como hacerse selfies viajando para que os queden lo mejor posible. Aunque en este artículo os cuento como hacerse fotos viajando solo.

Pero hoy vamos a hablar de Selfies, sin entrar en polémica de ningún tipo, solo técnicas para realizar este tipo de fotos de la mejor forma posible.

I. Estudia selfies de otros

Este es el primer consejo que os doy, aunque esto no solo se aplica los selfies, puedes estudiar las fotografías que han hecho otros y ver los entornos, la luz, el angulo… No es malo copiar a otros, ya que estos te pueden dar la inspiración para hacer tu propia fotografía y que quede con tu impronta.

Por ejemplo en este selfie (la foto está libre de derechos para su utilización) se muestra un selfie original utilizando el reflejo en unas gafas.

II. No solo fotografíes tu rostro

Todos estamos acostumbrados a ver selfies donde los protagonistas de las escena son los rostros, pero se pueden hacer muchas mas acciones como fotografiar la sombra, un reflejo de uno mismo en el agua, las piernas…

III. Elije una fuente de luz y su foco de forma adecuada

Procura que la luz no este frente al objetivo o no aparecerás en la foto, solo tu silueta.

De este modo debes de jugar con la luz y las sombras donde te encuentres para que la foto se vea bien.

IV. Que la foto sea creativa

No hagas lo que hacen los demás, hazte fotos diferentes, originales. Pero ten mucho cuidado, actualmente mueren unas 50 personas al año por hacer estupideces para tener un buen selfie.

V. ¿El objetivo por encima de la cabeza?

De forma general cuando el objetivo que nos apunta se encuentra por encima de la cabeza, los rostros salen más favorecidos, pero esto no tiene que ser siempre así, existen diferentes tipos de angulo, que bien hechos quedan genial y en este caso un buen contrapicado puede marcar la diferencia frente al típico plano picado o desde arriba.

VI. Actúa de forma natural

No hagas poses forzadas, quedan muy antinaturales y la gente se da cuenta de ello, considera que en el futuro lo mismo te planteas el eliminar esa foto debido a la pose que pusiste en un lugar único donde puede ser que no vuelvas más…

Y por favor… no pongáis morritos!!!!

Con estos consejos sobre como hacerte selfies viajando seguro que os quedan mucho mejores que los típicos que hace todo el mundo. Pero si estáis viajando solos hay otros tipos de fotografías que seguro que os llenarán mucho más que solo llevar selfies en vuestra memoria.