Como elegir la esterilla, aislante y colchoneta para montaña o acampada

Como elegir la esterilla, aislante y colchoneta para montaña o acampada

Es muy importante saber elegir la esterilla, aislante y la colchoneta para montaña o acampada, para evitar perdidas de calor, que nos llegue la humedad, poder tener mayor confort…

Esta parte del equipo suele estar menospreciado pensando que no afectan a nuestra seguridad o rendimiento, pero la realidad es muy diferente. Ya que si pasamos varios días durmiendo incómodos, perdiendo calor, con humedad… lo que va sucediendo es que nos vamos agotando y con el cansancio aumentan peligrosamente los riesgos de lesiones o accidentes.

De este modo podemos observar que esta parte de nuestro equipo cumple dos funciones:

  • Aislar del frío y la humedad
  • Aportar comodidad

La función aislante de estos objetos es más importante si cabe que la de la comodidad, ya que la perdida de calor con la superfice de la tierra (a pesar de estar en una tienda) hacen disminuir las prestaciones de nuestros sacos de dormir, de los cuales hablaremos más adelante.

El valor R del aislante

Este numero nos sirve para conocer la capacidad de aislamiento de nuestro aislante y suele venir indicado en las características del producto.

Este valor es el indicador que tiene el aislante para resisitir la circulación de calor. (R por la resistencia)

El mínimo es 1 lo podemos encontrar en aislantes sencillos, para situaciones livianas, en campings de verano… aunque no suelen ser recomendables.

A partir de 3.5 comienzan los valores para situaciones de invierno.

Pero hay que tener en cuenta que cuanto mayor sea este valor por norma general más peso tiene el aislante/colchoneta.

Nota: Yo cuando voy de camping suelo llevar un colchón hinchable y debajo le pongo un aislante fino, para evitar aun más las perdidas de calor, evitar posibles pinchazos al colchón y tener mejor comodidad. Pero cuando se que voy a dormir en la montaña llevo solo un esterillo.

Tipos de esterillas de montaña

Hay que saber diferenciar los diferentes tipos de productos que podemos encontrarnos a la hora de elegir la esterilla, aislante y colchoneta para montaña o acampada.

De forma general debemos de fijarnos en tres factores:

  • Peso
  • Factor R (Aislamiento)
  • Acolchado (Comodidad)

Sopesando los tres factores frente a la actividad que vamos a realizar y las condiciones climatológicas, debemos de elegir nuestra opción adecuada.

No es lo mismo un vivac en la nieve en la cima de una montaña que en un valle en primavera cerca del mar. O que haya que hacer una ruta de trekking de muchos kilómetros que solo un paseo o acampar junto al coche.

Una vez que tenemos esto claro debemos de escoger el tipo de nuestro equipo que puede ser de tres formas.

  • Espuma (suelen ser las mas baratas)
  • Hinchables
  • Autohinchables (algunas cuesta la vida volver a guardarlas, por propia experiencia…)

Vamos a pasar a analizar cada uno de los tipos…

Aislantes de espuma

Son las más comunes, con el tiempo han pasado de ser simplemente planas a mantener diferentes capas, diseños y relieves para minimizar el peso, la comodidad y el aislamiento.

Ventajas:

  • Peso mínimo
  • Debido a su peso se pueden combinar con los otros tipo para aumentar el factor R así como proteger a la otra que suele ser más fragil.
  • Baratas
  • Duraderas, solo hay que preocuparse de limpiarlas cuando están sucias
  • Se pueden llevar fuera de la mochila
  • Sirven para sentarse, tumbarse a descansar…

Desventajas:

  • Ocupan mucho espacio, aunque suelen llevarse fuera de la mochila
  • Tienen un bajo factor R

Aislantes hinchables

Parecidas a las colchonetas de playa o los colchones hinchables (vale a los de lomonaco no, pero al resto sí), consisten en un interior hueco que se llena de aire, aunque a partir de aquí comienzan las diferencias.

Son las más cómodas debido a su grosor, y a mas grosor más comodidad pero mayor peso.

Este tipo de aislante ha tenido una gran evolución en los últimos años, ya que los fabricantes han añadido aislamiento de fibra que puede llegar hasta R 5, además los nuevos materiales han rebajado su peso.

Ventajas:

  • Su comodidad
  • Se pliegan muchísimo y ocupan poco espacio
  • Ligeras, pudiendo llegar a estar entre los 250g y los 500g
  • Algunos modelos llegan a tener un R de 5 para su uso en invierno

Desventajas:

  • Se pueden pinchar o rasgar, aunque se le pueden hacer pequeños arreglos en ruta
  • Suelen ser caras, sobre todo aquellas que son ligeras y resistentes
  • La humedad del aliento al hincharlas puede crear cristales de hielo que las desgaste o incluso rompa
  • Los cambios de temperatura pueden cambiar el volumen del aire creando sensación de que pierden aire
  • No se recomienda su uso directo con el suelo ya que pueden rasgarse o pincharse
  • Inflarlas después de una larga jornada suele ser algo tedioso y cansado, aunque siempre puedes llevar un inflador automático, lo que su pone más espacio y peso, por poco que este sea.

Colchonetas autohinchables

Son una especie de híbrido entre las dos anteriores, combinando la resistencia de las de espuma y la comodidad de la del aire.

El interior de estos aislantes esta formado por celdas de espuma con huecos para el aire.

De este modo al plegarlas se comprimen estas celdas expulsando el aire pero desplegarlas, la capacidad de recuperación de tamaño de las celdas de espuma hace la labor de succión a través de la válvula abierta haciendo que la colchoneta se hinche.

Ventajas:

  • Son cálidas para usar en invierno
  • Más resistentes que las hinchables, siendo difícil que pinchen
  • No hay sensación de perdida de aire
  • Mas cómodas que las de espuma
  • Más consistentes que las de aire
  • Más baratas que las hinchables (aunque no siempre)
  • Se puede regular las dureza con más o menos aire
  • Se autohincha

Desventajas:

  • Son más pesadas que las anteriores, pasando del medio kilo e incluso el kilo si hablamos de las de camping (aunque para camping ya os he dicho lo que yo hago)
  • Ocupan más espacio en la mochila, aunque hay alguna de gama alta que son pequeñas, hay que pagar un alto precio por ello.
  • Aunque tienen mayor resistencia que las hinchables tampoco es recomendable su uso directo con el suelo.

¿Que tipo de aislante escoger entonces?

Como he dicho más arriba hay que valorar, la actividad que se va a realizar, el tiempo, la intensidad, los kilometros… y de este modo encontrar el equilibrio entre comodidad, resistencia, valor R y peso que necesitemos

No obstante se pueden seguir algunas sugerencias que no normas para elegir la esterilla, aislante y colchoneta para montaña o acampada que vamos a necesitar.

  • Si viajamos en el coche, para hacer camping, sin problemas de espacio o peso, la colchoneta hinchable gruesa es la mejor opción
  • Si hay que cargarla en la mochila pero no esperamos malas condiciones, una autoinchable ligera o una hinchable con un tarp puede ser buena opción
  • Si la actividad es en verano y consiste en marchas largas con varias noches, una de espuma suele ser buena opción
  • En invierno la autohinchable suele ser la mejor opción, pero siempre con una de espuma como refuerzo

Claves para no equivocarte eligiendo alojamiento rural

Claves para no equivocarte eligiendo alojamiento rural

Para escribir esta entrada me inspiré en una experiencia reciente. Hace unos días me fui de escapada rural, el lugar elegido fue la sierra norte de Sevilla. A la hora de buscar alojamiento me encontré uno que no estaba del todo mal, encajaba con mi presupuesto. Hice lo que todo el mundo y miré las opiniones  y había de todo, unas buenas y otra que lo definían como la antesala del infierno. Al final decidí arriesgarme.

Fui con muchas reservas y al entrar allí nos encontramos con un sitio un poco más rustico de lo habitual, camino sin asfaltar iluminación baja, vegetación salvaje y animales sueltos. Vamos, nada que no hubiera visto nadie que haya pasado parte de su infancia en el campo o en el pueblo.

La casa era básica pero estaba limpia y la cama era cómoda. En fin que por 50€ estuvimos muy bien. Aquella experiencia me dio que pensar, como era posible que hubiera quien definiera aquello como un agujero infesto.

Quiero pensar que la gente investiga un poco donde va a dormir cuando hace una reserva.

Analizando las opiniones negativas observé que siempre pertenecían a dos grupos; familias con niños y gente que había visitado el alojamiento durante los meses de invierno.

Los sufridos padres hablaban sobretodo del tema de la seguridad, que si había un terraplén peligroso, que si los perros estaban sueltos. También veían como algo negativo el que no tuvieran tele, aunque en ningún momento lo especificaba en ningún sitio de la web.

Los visitantes invernales, hablaban de frio en las habitaciones, supongo que por el mal aislamiento de la vivienda y problemas con las chimeneas, que no tiraban bien el humo.

Nada de esto nos afectaba a nosotros, ya que eramos una pareja y viajamos en mayo, por lo que fue un alojamiento de 10 para nosotros.

Esto me llevó a escribir lo que yo considero “Trucos para no equivocarte en cuando decides irte de fin de semana rústico”.

Cuando ya tenemos un alojamiento cuyos servicios se adaptan a nuestro presupuesto es hora mirar opiniones, hay que tener en cuenta:

1) El tipo de viajero, esto es muy sencillo, de hecho los grandes buscadores Booking o Trivago ya lo hacen, discriminar por el tipo de cliente, las necesidades de una familia con prole no son las mismas que para una pareja de montañeros. Se pone en filtro y te olvidas de historias que no tienen que ver con tu rollo.

2) Fijarse en la época del año, esto también se puede hacer en las grandes web, si alguna opinión pone que la piscina el agua está turbia y que da asco meterse pues no te afectará para nada si vais en Noviembre. Tampoco te afectará que tengas que aprender a encender la chimenea o te cobren la leña si vas en Julio.

3) La duración de tu estancia, esto es algo FUNDAMENTAL, hay sitios donde pasar una noche es una aventura para contar a los amiguetes pero pasar más de tres días puede convertirse en tu hotel Overlook particular. Si no quieres terminar como en el Resplandor ya sabes, mide tus límites y no te ralles.

Conoce tus límites, viajar es como la vida, a más sincero seas contigo mismo mejor te irá. Si no soportas los bichos, si eres incapaz de vivir sin wifi o sin tele, mejor vete a un sitio donde tengan todas esas comodidades aunque sea menos tiempo del previsto, ten en cuenta que las vacaciones son un sitio para PASARSELO BIEN, DESCONECTAR Y RELAJARSE, que no estamos en Supervivientes.  Así que mejor pasar unas buenas vacaciones en un lugar más civilizado a terminar en uno más alternativo deseando volver a casa.

Cómo hacer una excursión a Pamukkale por nuestra cuenta

Cómo hacer una excursión a Pamukkale por nuestra cuenta

Si pensáis hacer un viaje a Turquía uno de los “must go” es Pamukkale; ese castillo de algodón  que sale en todos los catálogos y que son, en realidad, travertinos. Nosotros optamos por hacerlo en bus desde Capadocia. En Turquía hay compañías de autobuses muy potentes y esa competencia facilita la bajada de precios, el único pero, es que los asientos no son mixtos, eso significa que los asientos juntos chico-chica escasean y se acaban enseguida ocupados mayoritariamente por turistas. El trayecto Göreme- Pamukkale se agota con bastantes semanas de antelación en las mejores compañías como Metro o Pamukkale Bus, que son de ámbito nacional. Por lo que os recomiendo hacer la reserva con antelación.

Nosotros, para añadir más emoción al viaje, lo dejamos para el día de antes por lo que tuvimos que hacer el recorrido en una compañía local llamada Öz Elbistan. Antes que nada decir que nosotros íbamos a Pamukkale de excursión, camino de Antalya que queríamos dejar nuestro equipaje en la estación de autobús las horas que estuviéramos allí.

Primer problema, en Pamukkale no hay estación de autobuses, la más cercana está en la ciudad de Denizli a pocos kilómetros.

Habíamos leído que se podía dejar en algunas oficinas de la compañía bus. Al preguntar en la oficina donde compramos el billete en Capadocia; el gentil comercial nos dice que es nuestro día de suerte, y que por el módico precio de 30€ nos busca una habitación para dejar el equipaje y pasar las horas desde que llegamos (4 y media de la mañana) hasta que abren el travertino (a las 8). Decimos que lo vamos a pensar aunque nos suena un poco raro y al final pasamos. Y menos mal que pasamos del tema.

Hay que decir que nuestro bus salía a las 19h de Göreme (Capadoccia), el bus iba lleno en pleno julio y al cabo de hora y media hicimos una parada, de media hora, reanudamos la marcha y tras 3 paradas más a las 5 de la mañana nos levanta el revisor (es como una especie de azafato que va en todos los buses) al grito de Pamukkale. Todos los guiris salimos un poco atontados ya que la mayoría estábamos durmiendo. Lo primero que nos sorprende es que estamos en medio de la nada, en concreto en medio de una autovía. Rápidamente un tíos con una furgo nos recogen el equipaje y nos montan, vamos dirección a Pamukkale. Esta práctica es muy común, lo digo porque suena raro, en nuestro caso como íbamos unos cuantos pues nos fiamos de aquellos tíos y su furgo, pero me imagino el mosqueo si hubieramos ido nosotros solos. Que sepáis que es lo más normal.

Llegamos a Pamukkale a las 5 de la mañana, todavía es de noche y el señor nos lleva a su agencia. Nos explica que tiene excursiones, le decimos amablemente que preferimos ir a nuestro rollo, pero que necesitamos un sitio donde dejar la maleta, nos dice que sin problema que él nos la guarda a cambio de 10 Libras. También nos dice que nos podemos quedar allí hasta que abran el parque. Aprovechamos para leer un rato y mirar el móvil. A las 6:30 ya es de día y decimos explorar un poco el pueblo, y ver si podíamos encontrar un sitio donde cambiar dinero. Como no hay oficina de cambio disponible decidimos probar en algún hotel por si el recepcionista se enrolla.

Los hoteles en Pamukkale son bastante particulares. En ninguno encontramos la recepción abierta. Todos con un cartelito que ponía el horario, deciros que la mayoría abren de las 9 para adelante, por lo que si pensáis dejar la maleta e iros de excursión, este no es el mejor plan. En el lobby de los hoteles suele haber gente durmiendo, son los que, como nosotros llegan en bus y deciden echan una cabezadita antes de ponerse en marcha.

Son casi las 8, hora de entrar al castillo de algodón, es la mejor hora para hacerlo y así evitar las manadas de turistas que llegarán un poco más tarde. Entramos por la puerta que da al pueblo, pagamos 72 TFY por la entrada combinada Travertino + Hierápolis  y vamos subiendo. Pasas por taquilla y cuando llegas a una zona te tienes que descalzar que el travertino es una joya natural y hay que cuidarlo. A ver tienes 2 peligros el primero resbalarte, aunque la superficie es bastante rugosa en algunos lados si te puedes dejar el peroné en alguna zona. Lo segundo es que, a veces, caminar duele, si pisas alguna parte que tenga pequeñas aristas pues molesta bastante.

A lo largo del travertino, te puedes bañar en las diferentes piscinas, son artificiales, ya que en las naturales está prohibido el baño. Allí te encontrarás de todo, desde grupos de abueletes británicos que se juegan la integridad física con tal de darse un chapuzón en una piscina, hasta influencers en bikini, capaces monopolizar uno durante media hora para cabreo del resto.

Conforme vas subiendo te vas encontrando con más y más gente. Ten en cuenta que el aceso  de los grupos que vienen en bus es por la entrada superior, la que pega a Hierápolis, y por lo general tampoco tienen mucho tiempo por lo que esta zona suele estar abarrotada.

Tras salir por el acceso sur nos dirigimos a las piscinas naturales, no se puede entrar pero se pueden ver desde una pasarela, las mejores fotos del travertino se sacan desde allí porque es la parte más bonita de todas.

Luego nos dirigimos a Hierápolis, la antigua ciudad romana. Lo mejor sin duda es el teatro, de los mejores conservados que hemos visto. Hay que subir una pendiente y ya estarás dentro, lo mejor del conjunto arqueológico.

El resto pues es un yacimiento y lo que veréis es lo que hay en muchos otros lugares, edificios en fase de restauración o parcialmente excavados, lo que unido al sol de julio que al mediodía cae a plomo sobre nuestras cabezas, puede hacer que la experiencia sea de lo más pesada. Lo mejor, sin duda es ir al museo para ver la fantástica colección de escultura y restos romanos.

También hay allí una atracción llamada Piscina de Cleopatra, Había visto fotos de ella y me parecía un lugar de ensueño, pero como muchas cosas en la vida, los filtros obraron un espejismo que la realidad tiró por el suelo. Lo cierto es que la piscina de Cleopatra es mucho más pequeña de lo que parecía en las fotos, también ayudaba precisamente a este efecto el que hubiera 400 personas dentro, por lo que olvídate de hacer un largo dentro de la piscina. Las columnas del fondo están overbooking. En fin, que no merece mucho la pena. Si quereis estar en remojo lo mejor es volver al travertino que es gratis porque la piscina es de pago, hay un torno en la entrada y si entras ya no puedes salir.

Intentamos salir por la salida de arriba, el problema es que no hay trasporte por lo que tienes que coger un taxi para bajar el pueblo o volver a bajar por el travertino. Nos decidimos por esto último. Son las 2 de la tarde, y a esas horas al sol hay que unirle las 50.000 turistas que han llegado, ya no sabes si estás en un Primark. Bajamos poco a poco, intentando no matarnos por  que la aglomeración es considerable. Cuando llegas a bajo das gracias al cielo por haber sobrevivido. Vamos a recoger las maletas a la oficina, tras pagar nos dirigimos a coger el Dolmus para ir a Denizli. El bus cuesta a penas 3,5TRY y en 20 minutos estás en la estación de buses, moderna y enorme,  desde allí se puede llegar a cualquier punto de Turquía.

En fin, que os recomiendo ir a Pamukkale, estar en Turquía y no ver esta maravilla es imperdonable, con 4 horas tenéis más que suficiente. Y sobretodo ir a primera hora de la mañana o a última de la tarde para evitar el sol y la bulla.

Turismo responsable

Turismo responsable

Me ha resultado muy difícil el lanzarme a escribir un artículo sobre el turismo responsable más allá de lo que se encuentra en el resto de la red (que también lo comento más abajo), pero al final no he tenido mas remedio que hacerlo.

¿La razón para decidirme?

Pues mi respeto por la humanidad, el patrimonio y la naturaleza. Estoy harto de ver cosas que verdaderamente te hacen cerrar los ojos por que no se te caiga una lagrima de frustración frente a muchos turistas.

¿Las consecuencias?

El escribir lo que creo que debería ser el turismo responsable se que me ha doler en las redes sociales, en las visitas del blog y en la vida virtual básicamente, pero siendo sincero, me da exactamente igual, para mi todo eso solo es un medio, no un objetivo y como decía mi maestro de kung fu; «Prefiero a cuatro buenos a cuarenta malos»

¿El disparador de este post?

La verdad es que son varios, como sabéis soy bastante aficionado al senderismo, me gusta ir a parques naturales, buscar especies animales y vegetales extrañas o formaciones rocosas peculiares… intento viajar al extranjero y a una ciudad española al menos una vez al año por todo ello os cuento…

Hace unos días apareció una noticia en los telediarios sobre cierto tipo de mochileros, que en países con una gran pobreza se dedican a pedir, mendigar o a actuar en las calles para poder continuar su viaje. Esto para mi no solo esta fuera de lo que sería turismo responsable también entra en la falta de ética.

Analizando a estos personajes, nos damos cuenta de una cosa, la mayoría de ellos son personas de entre los 18 y 35 años que salen de sus casas a ver el mundo, a recorrer países, conocer culturas… cosas maravillosas, pero ahora es cuando viene el problema:

Lo hacen sin apenas dinero, pero con un equipo que vale mucho más que lo que una familia de los países que visitan tiene para comer varios meses. Por lo que es una desfachatez el pedir dinero para seguir tu «aventura» mientras otra persona esta pidiendo a su lado o trabajando sin apenas derechos para malcomer y sobrevivir.

En mi opinión esto se puede evitar de muchas formas:

  • viajando con dinero suficiente o con una fuente de ingresos continua como teletrabajo, arrendamientos…
  • buscando trabajo especializado como por ejemplo profesor de tu idioma, (no seamos mamones y nos vayamos a trabajar en sectores como el servicios donde los nativos puede que tengan sus únicas oportunidades de trabajo)
  • vendiendo historias, fotografías, relatos de nuestros viajes vía Internet
  • y cualquier otra forma de poder mantener un viaje sin fastidiar a los habitantes del país que se recorre.

Creo que hay que hay que tener una total falta de escrúpulos y de humanidad para pedircon la finalidad de seguir pasándotelo de pm cuando hay personas a tu alrededor que no pueden mantener unas condiciones de vida mínimas, incluyendo alimentación, educación e higiene.

Esto sin contar las personas que van a paraísos naturales que pueden estar a las puertas de casa o en la otra punta del mundo y acaban llenos de porquería, como colillas, botellas, latas, plásticos… he visto a personas enterrar cascaras de pipas en la playa o echar arena sobre los excrementos de su perro que ha defecado junto a niños que juegan en la arena. En mi tierra un paraiso natural como lo Baños de Popea se convirtieron en un estercolero gracias a este tipo de turista domingueros, y el ayuntamiento tuvo que enviar durante tres meses a una dotación de limpieza, ahora hay agentes forestales patrullando la zona y multando a todo aquel que arroja basura al suelo.

Todo esto sin contar a personas que no respetan a las gentes que viven en un determinado emplazamiento, y para ello no hay que irse a sitios exóticos, lo tenemos en zonas de nuestro propio país como Magaluf.

Todo el mundo puede viajar, pero no todo el mundo esta capacitado para hacerlo

Hace unos meses hablando con una especialista del sector que trabaja como guía en Sevilla me dijo algo lapidario «el turismo masivo esta destruyéndolo todo».

Si lo analizamos puede parecer una burrada, pero pensemos en la clase de turismo que se hace, muchas personas solamente viajan para su disfrute personal sin tener en consideración las culturas de los sitios donde se va, el medio ambiente, la economía, la religión, tabues sociales… cosas con las que podemos o no estar deacuerdo pero que son su forma de vida y no nos corresponde a nosotros como turistas poner en tela de juicio ya que incluso nos puede poner en peligro.

Es por esa razón, que aunque por fortuna vivimos en una época donde todas las personas de nuestro entorno pueden viajar, no todo el mundo está capacitado para hacerlo… pero para hacer turismo responsable solo hace falta cumplir unas normas estandarizadas que vamos a ver a continuación…

Decálogo de turismo responsable

Existe un manifiesto del viajero responsable al cual te puedes unir para firmarlo, como hemos hecho otros tantos y donde recibirás el siguiente decálogo en tu correo. Siguiendo estas simples normas harás un turismo responsable con la economía, la cultura, el medio ambiente… de aquellos lugares donde vayas, ya sean en tu propia provincia o en otro continente

Se consciente de los riesgos que supone viajar y toma las precauciones necesarias

Investiga, cuando estés planificando tu viaje, las características del destino que quieres conocer y toma las medidas necesarias para tener al día toda la documentación,seguros de viaje o controles médicos que te puedan pedir.

Además, sigue en todo momento las recomendaciones de las autoridades locales, sobre todo en caso de emergencias.

Comprueba la procedencia de los productos que consumes para evitar cualquier riesgo, sobre todo infecciosos o derivados de reacciones alérgicas o intolerancias.

Fomenta el desarrollo local del destino consumiendo productos y servicios locales

Apoya el emprendimiento local consumiendo productos o servicios que se produzcan en el destino y cuyos beneficios directos e indirectos sean repartidos transversalmente y favorezcan a los grupos más vulnerables.

Asimismo, cuando adquieras cualquier bien o servicio, compra solo lo que realmente necesites y hazlo a un precio justo para no desestabilizar la economía local ni las condiciones de vida d elos propietarios o empleados de los negocios locales.

Comparte y aprende sobre tu comunidad de acogida, respetando sus valores y tradiciones

Aprende, siempre que sea posible, sobre los aspectos culturales del destino que visitas (costumbres, gastronomía, idiomas o dialectos, tradiciones, patrimonio…). Asimismo, asegúrate de conocer sus normas sociales para evitar comportamientos que puedan resultar ofensivos o humillantes para tu comunidad de acogida.

Del mismo modo, sé un ejemplo de tolerancia creando oportunidades de aprendizaje mutuo con los locales y otros viajeros, evitando situaciones conflictivas o indeseadas.

Contribuye a la conservación, protección y regeneración de los ecosistemas acuáticos y terrestres del destino

Disfruta solo de productos, servicios y experiencias que garanticen la explotación sostenible de los recursos acuáticos y terrestres del destino y que respeten el hábitat natural de la fauna y flora autóctona o foránea, evitando el maltrato animal o la destrucción del entorno.

De igual modo, adopta una conducta responsable, evitando la generación de residuos, y colabora con los programas de saneamiento y limpieza realizados en el destino para evitar el deterioro de espacios naturales y mantener la biodiversidad.

Respeta la diversidad y no fomentes o participes en actividades discriminatorias

Favorece la eliminación de barreras que limiten la integración de las personas por motivos de género, origen, religión, orientación sexual, situación económica u otra condición; evitando lenguajes sexistas, comentarios ofensivos o el uso de etiquetas que contribuyan a estereotipar negativamente a estos colectivos.

Igualmente, facilita el acceso y la igualdad de oportunidades a aquellos que tengan necesidades diferentes en cuestiones de movilidad y comunicación, respetando los espacios o servicios destinados para su uso.

Consume de forma responsable y participa en la gestión sostenible de los recursos

Elige productos, servicios o experiencias que garanticen la gestión y el uso inteligente y eficiente de los recursos hídricos y energéticos, consumiendo los que generen menor impacto en el medio y puedan ser reciclables o reutilizables.

Evita el consumo excesivo o derrochador del agua y opta, siempre que puedas, por transportesc on reducidas o nulas emisiones contaminantes.

Igualmente, calcula tu huella de carbono y compénsala en la medida de lo posible.

Favorece la sostenibilidad del patrimonio y de las infraestructuras del destino

Presta especial atención en reconocer cómo está gestionado el destino y las infraestructuras que lo componen (edificios, transportes, viviendas, espacios públicos…) para que tu visita no suponga una alteración en la vida local.

Además, contribuye a la conservación de los atractivos turísticos, respetando las normas y los accesos diseñados para su preservación y protección.

Elige productos, servicios o experiencias que potencien la sostenibilidad del destino a traves del I+D+I

Prioriza aquellos productos, servicios o experiencias que, siempre que sea posible, incorporen nuevas tecnologías y métodos innovadores que contribuyan a la sostenibilidad del destino a través del ahorro o mejor uso de los recursos, los recursos, o la capacidad de comunicación.

Fomenta condiciones laborales dignas y justas que respeten los derechos de los trabajadores

Verifica que los productos o servicios que consumes se han producido en condiciones laborales dignas y justas que integren a la población local o en riesgo de exclusión social y que eviten la explotación sexual o infantil, el maltrato animal o la insalubridad, entre otros.

De igual modo, trata de forma respetuosa a todos los trabajadores, tanto los de las empresas del destino al que viajas como los de tu propia comunidad.

Como ahorrar dinero para viajar

Como ahorrar dinero para viajar

Hoy voy a enseñaros como ahorrar dinero para viajar. Esta entrada la he hecho por que muchas personas me preguntan de forma reiterativa cuando los veo «¿Donde es el próximo sitio donde vas a viajar?», «Tio si no ganas tanto dinero ¿Como puedes pagarte los viajes?»

Bueno voy a explicar hoy algunos tips para saber como ahorrar dinero para viajar, aunque estos se puedan aplicar a otros tipos de objetivos.

1 No gastes más de lo que tienes

Esto que parece algo realmente sencillo, no lo es tan sencillo como mucha gente se cree.

Para ello debes de apuntar los gastos fijos que tienes al mes:

  • Piso
  • Coche
  • Seguros
  • Comida
  • Teléfono
  • Luz agua
  • Paga para tiempo libre

Con esto tendremos nuestros gastos fijos, que tendremos que restarlos a nuestro salario o ingresos fijos, dándonos el dinero disponible.

ingresos fijos – gastos fijos = dinero disponible 

2 Guardar una cantidad fija de dinero

Del dinero disponible hay que ver cuanto podemos ahorrar, para muchos ronda el 10%, pero esto es una cantidad que depende de la situación de cada uno.

Yo por ejemplo guardo 50€ al mes para viajes, de base, luego ya si puedo pues guardo algo más pero esos 50€ los tengo ya dentro de los propios gastos fijos, por lo que es algo que ya va moldeando mi economía desde el principio.

3 Tener el dinero de uso diario aparte

Hay quien dice que lo ideal es tener dos cuentas, pero yo no las tengo, yo solo una, no me gustan los bancos demasiado.

Lo que hago es tener el dinero aparte lo cual nos lleva a…

4 No pagar con tarjeta, usar metálico

De esta forma controlas mejor lo que gastas, y si llevas X dinero en el bolsillo sabes que es lo que puedes gastar y lo que no.

5 Lleva tu comida al trabajo

Si eres de las personas que tiene que comer fuera por el trabajo, como es mi caso, llévate tu propia comida hecha en casa, te va a resultar mucho más barato que comer todos los días en el bar.



Esta es una de las mejores formas de ahorrar.

6 Tener un proyecto paralelo

Al tener una segunda fuente de ingresos, algo que nos puede servir de paracaídas llegado el momento, también nos hace ganar algún ingreso extra, ya sea dando clases de algo, teniendo webs que generen dinero o hasta montando muebles de Ikea (no es broma), y de se formo seguir haciendo crecer nuestra hucha de viajes.

7 No hacer gastos innecesarios (Compulsivos)

No te gastes dinero simplemente por que te de una compulsión, por ejemplo, pasar por una maquina de coca colas y comprar una por que sí.

Con esto no quiero decir que no salgas o no gastes lo que tengas planeado pero no hagas gastos fuera de tus lineas, por que aunque parezca que no, se ahorra bastante de esta forma.

8 Comprar marcas genéricas

En muchas ocasiones las marcas genéricas o blancas son iguales o prácticamente iguales que las marcas de nombre, de hecho las marcas de muchos supermercados son los mismos productos que los que tienen nombre, solo hay que ir comprando estos productos, por ejemplo el friega suelos.

9 ¿Invertir el dinero?

Esto te lo dicen muchos «ahorradores»,  y la base es que el dinero pierde valor con el tiempo, y eso es cierto, de modo que si estamos ahorrando para largo plazo si puede ser interesante, pero si por el contrario estamos ahorrando para viajar como estamos viendo, no da tiempo ni a guardar lo suficiente ni a que pierda valor.

Consideremos que queremos viajar una o dos veces al año guardando entre 50 y 100 euros al mes implica que no vamos a tener demasiado tiempo ese dinero sin moverse, es decir, que lo unico que hacemos es acumular cierta cantidad que esta enfocada a un gasto que como mucho será dentro de 12 meses, por lo que yo no suelo invertirlo, pero si quieres hacerlo puedes usar:

  • fondos de inversión
  • criptomonedas

10 Compra en rebajas

Comprar cosas que sabes que vas a querer en rebajas nos hace ahorrar bastante dinero, por ejemplo en el black friday, rebajas de enero…

Yo me compré una cámara deportiva en el black friday y me salio por la mitad de precio. Es más ya tengo una lista de cosas que me gustaría comprar para el próximo viernes negro… son cosas que quiero tener pero que puedo esperar a comprarlas.

También puedes hacer eso con la ropa, comprarla fuera de temporada… aunque tengas ropa buena, la ropa de guerra diaria no tiene que ser tan «cool».

Con estos consejos lo que logramos es ir guardando dinero cada mes para poder salir de viaje y que todo el mundo se pregunte cómo lo haces…..

La verdad sobre los free tour

La verdad sobre los free tour

Hace unos días publiqué la entrada sobre ¿donde me voy de escapada este fin de semana? en el vídeo hablaba sobre contratar un free tour.

Personalmente no estoy a favor ni en contra de este tipo de servicio, considero que cada viajero tiene que elegir su opción; hay que ver el dinero que tenemos, el tipo de ruta que queremos hacer…

Con respecto a los tours, he hecho rutas muy buenas, tanto de pago como gratuitas, y teniendo en cuenta mi economía por ejemplo en Berlín fui a un free tour para conocer por encima la ciudad y hacer luego mi ruta personal, y otro día fuimos con tour de pago al campo de Sachsenhausen.

Pero he visto rutas free que son bastante penosas y parcas, por lo que hay que tener en cuenta cuando se buscan que sean buenas, usar páginas de confianza… y aun así hay que tener claro que no son lo mismo que las empresas profesionales*.

*Esto lo añado tiempo después, ya que la vida me llevó a trabajar como informático en una empresa de actividades turísticas y eso ha hecho que mi percepción cambien bastante, de hecho al ver desde dentro como funcionan los freetours, decidí intentar evitarlos en lo máximo posible, debido a la explotación y presión a la que se somete a los trabajadores (guías), desde este blog se trata de fomentar un turismo no sólo de calidad para el viajero, también una actividad que permita el desarrollo económico de los lugares, dando puestos de trabajo de calidad.

Con todo esto lo que quiero es presentar la primera colaboración en Photonomad, en este caso de Mari Carmen López García, una guía con más de diez años de experiencia y que ha trabajado tanto en el lado de los free como en las empresas de pago.

He tenido el honor de que me haya enseñado el Alcazar de Sevilla y el barrio de Santa Cruz, por lo que puedo decir que es toda una profesional.

Ella nos va a dar su visión sobre el funcionamiento de este servicio y nos abrirá un poco los ojos.


Cuántas veces planeando un viaje queremos hacer una visita a la ciudad, encontrar a un experto que nos enseñe todas esas cosas que no vienen en la guía de viajes. Seguro que muchos habéis pensado en los freetours, esa nueva moda en la que a cambio de una propina te hacen una visita guiada. Te diré algo: Cuando algo es gratis el producto eres tú.

Por eso quiero contaros como funcionan estos presuntos tours gratuitos, porque al final tienes que dar una propina que en la mayoría de las veces supera el precio de una visita guiada de pago.

Seguramente cuando hayas hecho la reserva te enviarán a un punto de encuentro donde te dividirán en grupos. Primer inconveniente, seguro que allí habrá 1.000 turistas que son tan listos (y tan tacaños) como tú y eso obligará a que tu grupo sea bastante numeroso. Imagínate, irás por sitios abarrotados de gente donde suele haber bastante jaleo. Menos mal que al final de la ruta no te hacen un examen porque de mucho no te vas a enterar.

Los freetours por lo general son largos, unas 3 horas mínimo, ¿Y eso? Te preguntarás, pues porque los freetours juegan al desgaste físico, como ya comenté el producto eres tú, los tours son largos con unas paraditas en el bar o cafetería con el que tienen convenio para que tomes un café o vayas al servicio. Te sorprendería la cantidad de gente que consume. Esa estratégica parada también sirve para vender otros productos, seguro que a tus manos llega un folleto con fantásticas excursiones que el guía ya te ha comentado. Esas son de pago, claro está.

La duración del tour responde también a otro oscuro objetivo, empatizar con el cliente, a más tiempo pases con el guía más colegueo habrá entre vosotros, seguro que es super enrollado/a, te cuenta detalles de su vida, mil anécdotas de la ciudad y habrá poca historia y arte, ¿que importa si un edificio es gótico o renacentista? y lo bien que lo estamos pasando!! Obviamente está todo estudiado. Incluso en las empresas más cutres de freetours hay una serie de códigos para ganarse al cliente: ser muy simpático, espontáneo y gracioso es lo más importante.

Bueno y llega el final del tour, el momento de aflojar. Entonces hará 4 horas que empezaste el tour, estarás cansado y el guía hará su discurso final apelando a la generosidad de sus clientes y al buen rollito que hay en el grupo. En ese momento dudas, piensas en que es gratis y terminas dejando casi siempre un billete por persona. Te diré algo: en los freetours se suele ganar bastante dinero, haz un simple cálculo, piensa en lo que tú le has dado y multiplícalo por la marabunta que te acompaña. Después piensa si tú ganas lo mismo al día.

Soy amante de la libertad que cada uno haga lo que quiera con su tiempo y dinero, pero ten en cuenta la próxima vez que una visita de pago puede ser 5€ más cara y que seguramente no intentarán venderte motos, Compras una visita y tienes una visita y el resto de tu tiempo pues para ti, que el estar de vacaciones no significa que tengamos que perderlo. Ya sabes en la época del capitalismo “nothing is for free

Mª Carmen López García

La verdad es que cuando lo piensas te das cuenta de que muchas de las cosas que cuenta suceden de verdad, y aunque no puedo permitirme pagar una ruta cada día que ando visitando una ciudad sí es cierto que pondré más atención e interés en contratar visitas guiadas.

¿Y tu que piensas?