El Pedro López no es una montaña espectacular como otras que ya hemos subido juntos en este blog, de hecho es bastante humilde en tamaño con unos 666 metros partiendo de unos 400.

Pero eso no debe de decepcionar de hecho es baja montaña, aquí no hay problemas de oxigeno, pero hay vegetación, animales, de hecho en la zona hay muchos jabalíes y venados, por lo que es muy interesante investigar si hay monterías en la zona cuando vayáis a subir.

Su nombre «Pedro López» proviene de un antiguo banquero Riojano que se asentó en la ciudad y comenzó a comprar terrenos, entre ellos algunos de estos montes donde se extraía granito sobre todo para la producción de adoquines, de hecho en algunas montañas se ven los surcos de los cortes en la roca.

Esta montaña es la más alta de esta parte de la zona cordobesa y tiene algunos tramos realmente empinados donde hay que hacer trepadas entre las rocas de granito y pasar por pequeños praditos donde apetece ira hacer vivac.

La subida es cierto que no se encuentra muy bien marcada y hay que ir con cuidado para no perder el rumbo, sobre todo en la parte final, aunque de vez en cuando se pueden ver algunos hitos que nos van guiando.

Pero cuando se llega a la cima del Pedro López es como haber subido una montaña de mucho más renombre en lo que a vistas se refiere, dominando el Lago de La encantada, la urbanización de Las Jaras, los cerros de granito de la zona, los riscos y al fondo el Torrearboles.

Nos dijo un corredor trail que encontramos en la cima que los buenos días se podían ver los picos blancos de Sierra nevada, y no pude dejar de acordarme aquella maravillosa subida al Mulacen.

Una vez que disfrutamos de las vistas, descendimos por otra de las caras, haciendo trekking, ya que no había ni senderos, y en ocasiones teníamos que buscar algun hito o punto de referencia perdido para poder guiarnos.

De este modo saltando por rocas y cruzando arroyos, pues la sierra estaba preciosa debido a las últimas lluvias, descendimos hasta los valles donde el agua ha ido tallando el granito.

Subimos finalmente una loma que nos dejo ver la cuenca del Arroyo de los Picapiedreros o Torrente Joven donde tantas veces estuve de acampada de pequeño cuando era scout.

Cuando se llega a la parte baja de la cuenca, donde corría el agua como hacía años que no lo hacia, es cuando empiezan a aparecer las personas que van a dar un paseo, ya que el acceso hasta la cascada es muy sencillo y se puede ir con niños.

Aprovecho para pedir un poquito de civismo y de educación, la naturaleza nos ha regalado este trocito de paraíso en Córdoba, pero es nuestra obligación mantenerlo limpio y enseñar a nuestros hijos como tratar las montañas, los ríos y a la naturaleza en general ya que muchos dejan allí los paquetes de patatas, las latas o cascaras de frutas que aunque son biodegradables ensucian el medio ambiente, y puede que tu ya lo hayas disfrutado pero recuerda…

¡Detrás de ti vendrá mas gente y tu siempre vas detrás de alguien!

Seguimos nuestra ruta de vuelta al coche, ya si por carretera, siempre viendo el Pedro López a nuestra izquierda.

Nota: Perdimos la primera parte del relive para hacer el vídeo y por ello empieza en la cima, el track comenzó justo donde terminamos, lugar donde habíamos dejado el coche y pasando con el campo de fútbol a la izquierda.