Cómo muchos des vosotros sabréis hace un tiempo tuve un accidente de tráfico, me dieron un golpe en un semáforo dentro de la ciudad. Y aunque sigo de pleitos con el seguro tras pasar varios meses sin poder andar ni viajar, llevo un tiempo retomando las energias y la forma para lo cual decidí hacer una ruta poco conocida en Santa María de Trassierra, en Córdoba.

Aunque este pequeño pueblo, actualmente barriada de la capital califal, es conocido por otras rutas como Los baños de Popea, El Bosque de Fangorn, El Bejarano o la Fuente del Elefante, que quedan en su vertiente este, de forma menos conocida tiene rutas espectaculares en su lado oeste, como la del pantano de Jarosa o la que os traigo hoy.

Esta ruta es muy especial para mi ya que pasa junto a la casa donde viví hace años y donde me críe, tal vez por eso decidí empezar esta nueva etapa de mis andanzas con ella, ademas haciéndola dos veces una durante el día y otra durante la noche.

La ruta es bastante sencilla siempre por pista o senderos, saliendo desde el propio pueblo en dirección a la parcelación del Salado y llegando hasta la casa rural Las Gamonosas, donde nos adentramos en la finca la Jarosa por un sendero que la cruza. En este punto hay que tener cuidado ya que se trata de una finca donde puede haber monterias y a veces hay cazadores furtivos.

Una vez que atravesamos La Jarosa se entra en una dehesa con caminos marcados y donde podemos encontrar ganado suelto, pero tranquilos mientras se mantengan las distancias no hay problemas ya que no es bravo.

Es en esta dehesa donde debemos de girar hacia el Arroyo del Rulo en dirección el castaña de Valdejetas, aquí el guarda tiene algunos perros que pueden darnos algún susto, pero por suerte suelen estar atados y como aviso adicional hay que tener en cuenta que este sendero atraviesa una finca privada por lo que no se debe de salir del sendero ni recoger frutos de los árboles.

Tras esto y pasando otra verja, de hecho se cruzan unas cuantas durante el camino, llega la subida a puerto Atarfi, que no es que sea muy dura pero tiene algunos tramos de bastante inclinación y tras llevar unos 8km pica un poco.

Tras la cima comienza un descenso por la pista hasta la carretera y al llegar a la carretera hay que andar unos 20 metros a la izquierda para cruzar y entrar en un sendero que nos llevará hasta la parcelación de Los Llanos de Arjona y desde allí al pueblo.

La ruta en si no tiene mucha dificultad y en el castañar no es raro encontrar familias, que en noviembre van a buscar castañas, o fotógrafos que hacen fotografías a las setas que crecen en los pinares, aunque no hacen la ruta completa.

Para mi es una ruta especial para empezar, coger forma, recorrer un montón de tipos de paisajes… y la verdad que cuando decidí hacerla de noche fue un reto, por que muchas personas tienen miedo a andar por la sierra sin la luz del sol pero con la luna todo se ve distinto, las luces de las casas, los pueblos al final del valle…. cambia la forma de andar, de interactuar con la naturaleza, la fauna… por lo que siempre lo recomiendo.