Serpientes venenosas en España

Serpientes venenosas en España

Muchas veces he escuchado a personas que han ido muy poco a la montaña eso de; «Aquí no hay serpientes venenosas» bueno yo recuerdo en contra partida una frase de los abuelos de mi pueblo que rezaba algo así; «Si la víbora viera y el alicante oyera, no hay quien al campo subiera» aludiendo a que la víbora se supone ciega y a culebra bastarda (el alicante) que la consideran sorda.

Pero más allá de creencias populares o «urbanitas», hay que considerar que en nuestro país, España, hay principalmente 5 especies de serpientes venenosas…

Vipera áspid o víbora del pirineo

Su habitar se encuentra en bosques de coníferas, pastizales subalpinos y bosques frondosos, encontrándose en el sector nororiental desde Barcelona al norte de Burgos, el valle del Ebro y los tramos altos del sistema ibérico septentrional.

Se le puede encontrar en terrenos rocosos y soleados, bosques abiertos y matorrales generalmente por encima de los 2000m de altitud

Se alimentan, cuando son jóvenes, de otros reptiles, y de adultos de roedores.

Son ovoviviparas, lo que significa que la hembra incuba los huevos en su interior hasta que nacen las crías, de hecho las hembras suelen ser mas vulnerables en estos periodos de incubación al ponerse al sol y estar más expuestas y los machos cuando ocurren los rituales de apareamiento que se exponen en su búsqueda de hembras.

Miden hasta 85cm de longitud, haciéndola la serpiente más venenosa de todas las que habitan nuestro país.

Tiene el hocico un poco levantado, la pupila vertical y la cabeza triangular.

Vipera latastei o víbora hocicuda

Es la más frecuente en nuestro país, siendo por ello la que más ataques a humanos registra, aunque el veneno es el menos toxico de las tres víboras de nuestro entorno, aunque puede ser peligroso para niños, personas de edad avanzada o con problemas de salud.

Se suele encontrar en zonas de matorales, pastizales, muros de piedra, bosques y zonas rocosas secas.

Puede llegar a alcanzar los 75cm de longitud, es ovovivípara, de hábitos diurnos y nocturnos en verano, al tiempo que su mayor número de avistamientos es en septiembre.

Su alimentación es muy parecida a la de la víbora del pirineo, pero añaden a su dieta escolopendras, escorpiones y todo un abanico de artrópodos.

Vipera seoanei o víbora cantábrica

Ocupa el norte de la península Ibérica, con un venenos al más fuerte que el de la hocicuda.

Pueden llegar a medir 75cm pero generalmente rondan los 45 a 50 de media alimentándose de roedores, insectos, aves, reptiles y hasta anfibios… cazando al acecho.

Malpolon monspessalunus o culebra bastarda

Es la serpiente más grande Europa pudiendo alcanzar los dos metros y medio de longitud, pudiéndose encontrar en toda la península menos en el norte, en zonas de matorral bajo, cultivos, espacios abiertos soleados…

Su veneno es mucho menos potente que el de la víbora, y a diferencia de está que tiene los colmillos en la parte delantera, la culebra bastarda los tiene en la parte trasera de la boca, por lo que es muy difícil que una mordedura de esta serpiente inocule su veneno, aunque suele ser muy dolorosa.

Es la serpiente que mejor se adapta al medio, incluso en hábitats humanos, razón por la cual se la ha perseguido mucho en ambientes rurales, al considerarla una plaga y un peligro para los animales de corral, pero esto unido al gran número de ellas que son atropelladas, pues se desplazan muchas veces por carreteras, no han hecho disminuir su número y de hecho son la especie predominante entre los ofidios españoles.

Los machos son territoriales y defienden su terreno contra los intrusos, sobre todo en épocas de celo.

Su alimentación supera los 30 tipos de presas entre insectos, otros reptiles, anfibios, crias de aves y pequeños mamíferos.

Macroprotodon brevis o culebra de cogulla

Es el ofidio más pequeño de nuestro país con una longitud máxima de unos 50cm y la culebra más escasa, encontrándose principalmente en el cuadrante sur occidental.

Sus habitats suelen ser pastizales al borde de arroyos, dolinas de sierras calizas, claros de bosques o dehesas donde haya rocas.

Es un cazador de acecho como la víbora cantábrica, alimentándose de presas de tamaño relativamente grande inoculando el veneno con los colmillos posteriores.

Solo la mitad de las hembras se reproduce anualmente, esto unido a la proliferación de jabalíes, la creciente aridez y a que solo ponen de media 4,2 huevos de media, hace que sean muy vulnerables a sucesos imprevistos para mantener su número.

Se alimentan de otros reptiles como eslizones o culebrillas ciegas.

Conclusiones

Por norma general las serpientes se alejan de las personas, por lo que si te encuentras con alguna aléjate y seguirá su camino.

Además en España todos los reptiles están protegidos por ley, por lo que no hay que molestarlos…

Con este artículo espero que aquellos que piensen que no hay serpientes venenosas en España abran los ojos ante la sensación de seguridad absoluta que tienen cuando van a zonas rurales y que todos respetemos un poco más nuestra magnifica fauna.

*las fotos de este artículo no me pertenecen y han sido obtenidas de wikipedia.

 

 

En busca del Rhododendron ponticum

En busca del Rhododendron ponticum

Antes de empezar esta aventura me gustaría poneros un poco en situación… hacía unos meses que comencé a salir de rutas con un grupo de Sevilla, y hacía dos meses que nuestro guía llevaba preparando esta salida.

Dos meses que son los necesarios para que todos los permisos estuvieran en regla pues íbamos a entrar en una de las zonas más protegidas de Andalucía si no de España. Tanto que no solo es necesario pedir permiso con dos meses, sino que además este permiso se le ofrece a pocas personas y solo en ciertos días del mes.

Nuestro guía había calculado la fecha, quería que encontrásemos una flor que esta en peligro de extinción en el Mediterráneo, el Rhododendron Ponticum subsp. baeticum. Y digo en el Mediterráneo por que a pesar de que su hábitat es algunos valles profundos de Andalucía y el sur de Portugal, es en Inglaterra debido a su clima más «amable» donde se ha convertido en una plaga.

Tiene gracia decir que esta planta tiene un clima más amable en el norte de Europa, pero hay que tener en cuenta que es un fósil viviente. Establecida en los canutos de la sierra del Aljibe y del Campo de Gibraltar, lugar donde nos dirigimos, proviene del periodo terciario.

Sobreviviendo en estos enclaves a la última glaciación, razón por la cual se reproduce mucho mejor en climas a los que algún extranjero fascinado por su belleza, llevaría hace ya algunos años despertando el instinto colonizador de una planta sometida al calor y la sequía, encerrada en valles profundos cuando de repente enraizaría de nuevo en frías y húmedas tierras como las que su ADN recuerda de hace millones de años.

Es por estas razones que es tan difícil de encontrar y nosotros nos disponíamos a buscarla, por varios de los emplazamientos donde suele florecer, y claro ya que estábamos descubrir algunas cosas más…

Comienza la aventura

Tras un viaje en coche de más de dos horas, por fin llegamos a nuestro campamento base, nos preparamos y comenzamos un ascenso de varios kilometros por una pista sin apenas sombras que nos permitía ver en el horizonte que dejábamos atrás, África, el continente negro, e incluso se podían distinguir ciudades como Ceuta, Tanger, Gibraltar o Algeciras, mientras nuestro ascenso constante y zigzagueante, nos llevaba hasta el Cerro de la Vacas uno de los puntos más altos y al tiempo el más sencillo que coronaríamos en nuestra aventura del día… Siempre vigilados por el monte Jbel Musa, la montaña más alta que desde el otro continente nos observaba.

Tras descansar un poco y comenzar el descenso por la otra cara, nos salimos del camino y comenzamos a caminar campo a través,  nuestro destino el Bosque de Niebla y el Pico Luna, primeros lugares donde comenzar a buscar.

El Bosque de Niebla y el Pico, Luna

No habíamos recorrido mucho por entre la maleza cuando un pequeño prado se abrió ante nosotros y en el una recua de caballos hacían guardia como esperando ver si en verdad nos atrevíamos a entrar en el Bosque de Niebla.

El nombre no le viene mal, ya que cuando sopla el viento de levante, este espeso bosque se llena de niebla debido a la densidad de los árboles que lo componen y de la humedad que guardan. De hecho cuando nosotros entramos no había niebla pero a menos de treinta metros dejabas de ver a tus compañeros, por lo que íbamos esperándonos unos a otros.

Mientras lo cruzábamos pudimos ver unas flores lila y pensamos que la habíamos encontrado pero no era así, ya que aunque hermosas, no eran aquella que buscábamos.

Atravesamos el bosque y comenzamos la ascensión del Pico Luna, sin sendero, atravesando entre macizos arbustos espinosos, mientras el viento soplaba con tanta fuerza que más de una vez me empujaba contra los afilados zarcillos de los matojos que por su consistencia y densidad me mantenían en pie, no sin sufrir su envite.

Así continué ascendiendo hasta que mis doloridos pies, aun no recuperados de mi última caminata descalzo por la playa días antes, dijeron basta ante el obstinado esfuerzo de la vegetación y el viento.

De modo que unos pocos decidimos detenernos antes de llegar a la cima, descansar y comenzar el descenso. Pero otro grupo, los más acostumbrados a la montaña llegaron hasta la cima. No sabéis como maldije mis pies abiertos.

Nosotros comenzamos el descenso, prácticamente incomunicados, por que los teléfonos pensaban que se encontraban en Marruecos y no podíamos usar datos. Aún así el grupo que ascendía nos dijo que comerían arriba y nosotros los esperamos en un pequeño claro entre el Bosque de Niebla y la montaña.

Regresaron al poco tiempo contándonos las vistas y los juegos con las rocas que habían encontrado (Ojalá mi estado físico hubiera sido mejor).

Nos volvimos a poner en marcha volviendo por la misma senda que habíamos recorrido en el Bosque de Niebla, cuando ya preocupado por no reconocer el lugar, vi uno de los caballos se había adentrado entre la arboleda como para indicarnos la salida que estaba ya bastante cerca.

La Flor del Terciario

Salimos del Bosque de Niebla y tras un corto trecho el camino se vuelve mucho más sombrío, los alcornoques se habían vestido con el musgo llamado barba de chivo y el terreno se humedece, el lugar perfecto para encontrar al Rododendro, y de hecho allí lo encontramos.

Una flor majestuosa que estaba ante nosotros y aunque al principio hubo pocas a los pocos metros de caminata comenzamos a verlas en ramilletes, vigorosas y espectaculares, de hecho ninguno de los integrantes del grupo pudo resistirse a fotografiarlas. Eso sí nadie cortó ninguna.

El Tajo de las Escobas

Habíamos cumplido uno de los objetivos de nuestra ruta, pero aun quedaban algunos y el Tajo de las Escobas era otro de ellos, a este pico se puede acceder por camino y aunque mis doloridas piernas se quejaban no dude en iniciar el ascenso para llegar a un parque de antenas que aunque afeaban el triunfo de haber llegado a la cima no se interponían entre las magnificas vistas y nosotros.

Pero lo mejor aun estaba por llegar…

El Río Guadalmesí (Río de las mujeres)

Descendimos del Tajo de las Escobas y nos introducimos en la foresta de nuevo buscando el río que al principio se hacía el duro, aunque el terreno estaba algo fangoso, cuando de repente nos vimos rodeados de helechos, multitud de ellos, tantos como en los bosques de Galícia. Nunca hubiera podido imaginar que en Andalucía hubiera un  bosque de helechos que crecían a la sombra de los alcornoques y sobre ellos, llenándolo todo con sus formas tan reconocibles.

Mientras andábamos de repente escuchamos a nuestra izquierda una cascada y por fin encontramos el río, de hecho algunos hasta aprovecharon para darse un baño en sus frías aguas, y aunque estábamos ya caminando hacia los coches aun faltaban muchos kilómetros, de modo que tras un breve descanso continuamos nuestro camino.

Caminamos entre helechos, alcornoques y rocas, con el río al lado durante algunas horas, mientras que el terreno se hacía en algunos momentos muy duro con rocas sueltas, senderos que subían y bajaban pequeñas lomas, el agua me comenzaba a escasear y aunque tuviera un río al lado no me atrevía a beber de él y sobre todo mis piernas que luchaban por mantener el ritmo, pues ya no solo eran los pies, sentí que mi rodilla se agarraba a la rodillera como si le fuera su integridad en ello.

Pero cada curva, cada paso, cada cuesta arriba o abajo que sobrepasaba era un regalo para la vista.

Al fin dejamos el río Guadalmesí atrás y regresamos a la pista para tomar los coches y volver a casa…

Conclusiones

Para mi esta ruta ha sido muy dura por mi estado físico, pero una de las más bonitas que he hecho desde hace mucho tiempo. En algunos momentos parecía que un elfo, un gnomo o un unicornio pordrían salir a saludarte.

El bosque de helechos fue toda una sorpresa, las vistas del estrecho te hacen sentir pequeño y el poder ver al Rhododendron ponticum ha sido tan fascinante que decidido hasta dedicarle el título de la entrada.

No puedo dejar de dar las gracias a todos los miembros de Amigos Senderismo por acogerme y en especial a Javi por las rutas que nos plantea y los paraísos que nos está haciendo descubrir tan cerca de nuestras casas…

Ruta de Senderismo por el río Bailón en Zuheros, Córdoba

Ruta de Senderismo por el río Bailón en Zuheros, Córdoba

Zuheros es un pequeño pueblo de unos mil habitantes en el sur de Córdoba, se encuentra entre los pueblos más bellos de España, no solo por su pequeño castillo árabe y sus calles blancas, también por su sierra espectacular donde se encuentran algunas de las sendas más variopintas que puedes imaginar y la cueva de los murciélagos donde se han encontrado restos humanos, pinturas rupestres… y con mucha historia.

Pero hoy lo que nos interesa es la senda del río Bailón que como vais a ver deja boquiabierto a cualquiera.

La primera vez que estuve en Zuheros de turista vi un camino que subía haciendo eses por la ladera de una montaña y me dije que tenía que ser una aventura recorrer ese camino…

Bueno ahora he recorrido esa senda, y puedo decir que verdaderamente es una aventura, pero no es apta para personas que no tengan algo de experiencia andando ya que comienza con una subida muy dura, tanto que si no estas acostumbrado te saca el aire de los pulmones y te deja bastante mal, pero creedme, si lo aguantas es algo increíble.

Una vez que hemos subido, nuestro camino recorre el río durante unos kilómetros recorriendo el valle y entrando en el que llaman el bosque encantado que nos lleva hasta una antigua espiral de piedras antes de llegar a una zona despejada con fuentes de agua fría que viene de la filtración de las lluvias por el terreno.

Siguiendo el camino se llega a una dolina que sorprende al caminante y tras cruzarla a la izquierda se escucha el ruido de las cascadas donde algunos lugareños de los pueblos de alrededor van a pasar el día. Y donde nuestra expedición llega al medido día para comer y descansar, pues aun nos espera los más duro.

Una vez repuestos a la sombra de las encinas retomamos el paso y volviendo por nuestros pasos hasta el punto donde giramos en la dolina ahora iríamos a la derecha, comenzando a subir por un terreno irregular de rocas de origen kárstico que vuelve a exigir unas buenas piernas, buenos pulmones y un calzado resistente y que cubra los tobillos para no tener incidentes desagradables en un lugar donde apenas hay sitio para sentarse, sombra, y donde esperar que llegue ayuda por tierra es poco menos que una utopía.

Pero mientras andas por ese terreno, duro como la roca que lo compone, se suben y bajan pequeñas colinas a la altura a la que nos encontramos, pues estamos en media montaña y el cansancio se va haciendo patente mientras vamos girando para llegar a la otra cara de la montaña por la cual trepamos al inicio por la mañana.

Pero hay que rodearla y bajar por un camino de rocas sueltas que recuerdan a una antigua senda que parece olvidada y nos lleva por algunas plantas de casas de piedras de las que ya apenas queda nada.

Es en este punto cuando los músculos ya están doloridos, las piedras golpean nuestros pies mientras bajamos, y el equilibrio se pone a prueba pero la meta ya esta cerca, terminando al inicio de la senda que tomamos al principio.

Ya solo nos queda subir al pueblo y tomar algo relajadamente en la plaza principal del pueblo antes de regresar.

Para mi esta ruta es una de las mas complicada que he hecho por los cambios de terreno, la distancia y la temperatura, de hecho me bebí más de 4 litros de agua aquel día pero fue algo realmente espectacular…

Medina Azahara

Medina Azahara

Medina Azahara, la ciudad brillante de occidente, la ciudad de la luz… una joya creada para sorprender al mundo que cayó en el olvido y que seguramente nunca más vuelva a brillar como antaño…

Este monumento fue nombrado en 2018 como patrimonio de la humanidad por la UNESCO, convirtiendo a Córdoba en la única ciudad con 4 de estos títulos en toda España, una razón más para venir ¿verdad?

Tenía muchas ganas de venir a ver la ciudad califal, en mi infancia mis abuelos y mis padres me hablaban de ella como si de un cuento de Las mil y una noches se tratara. Y no es para menos, pues entre sus historias había amores, traiciones, edificios con techos de oro, ejércitos que luchaban, una corte que solo vivía para complacer al califa y un califa que a todos sorprendía con sus jardines y sus albercas, entre la que según contaban había una de mercurio…

Pero la ciudad estaba en ruinas, abandonada y saqueada por siglos de expolio y la gente prefería recordarla como ese sueño, como una historia que no podía desvanecerse, y cuando algunos soñadores se dedicaron a escavar y descubrir la realidad, resultó que esta fue mucho mayor que la leyenda, pues cada piedra que se seguía manteniendo en pie contaba una historia, una historia que yo os voy a contar mientras os la muestro…

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La historia real y no tan real de Medina Azahara

Al oeste de Córdoba y al pie de Sierra Morena, el primer califa de Al-Andalus, Abd al Rahman III ordenó la creación de una ciudad para sorprender al mundo. Una ciudad palaciega que llevaría el nombre de Medina Azahara, según cuentan por el nombre de su esposa favorita, pero también se dice que fue por el significado de Ciudad Brillante.

La necesidad del primer califa de construir esta ciudad era para mostrar al mundo su poder, sobre todo frente al Califato de Bagdag y mostrarse así tan grande como él, compitiendo contra Samarra.

La ciudad empezó su construcción el año 936 y los textos de la época cuentan la cantidad de dinero, esfuerzo y trabajo que se impone hasta en el menor detalle con el fin de llegar a su máximo esplendor.

Cuentan que en cierto momento, una de las favoritas del califa que era granadina, lloraba por el mayor palacio del mundo. Cuando el señor del palacio le preguntó por que lloraba, ella le explicó que por que echaba de menos la nieve y el le prometió que le llevaría la nieve hasta allí.

Mandó talar toda una ladera de la montaña y sembrarla de almendros, para que cuando florecieran, sierra morena pareciera estar colmada de nieve y devolver la sonrisa a su esposa.

Embajadores, políticos, reyes, soldados… de todo el mundo y de todas las religiones, incluyendo Bizancio, el imperio Germánico y el Magreg, eran recibidos, pero todos los que entraban en la ciudad quedaban asombrados por su belleza y la espera para audiencia con el califa estaba basada en un protocolo por el que debían pasar y esperar en suntuodos salones cuyo esplendor no paraba de crecer, hasta que llegaban hasta el Salón Rico, un edificio construido para las audiencias, donde la posición del califa hacía que los visitantes los vieran como un auténtico dios.

A mi cuando era niño me contaron que en este protocolo, se pasaban por edificios con el techo de oro y que en uno de sus salones las paredes eran de lapislázuli, guardando una piscina de mercurio en la cual brillaba el sol y reflejaba su luz contra las paredes iluminándolo todo con luz azul…

La realidad consistía en que el visitante debía pasar por diferentes salones bellamente decorados e iluminados, con manjares de todo el mundo, de uno en uno mientras esperaba hasta que se veía cara a cara con el califa.

Dicen que el Abd al-Rhaman III era  muy aficionado a la botánica y que exigía que todo hombre que viniera de lejos, trajera una semilla o una planta de su tierra para plantar en el jardín superior por donde paseaba y donde su médico, el judío Hasday, quien aficionado a los venenos y las plantas cuido del jardín de su señor y desarrolló gran cantidad de antídotos. 

Hoy en día se puede pasear por las ruinas del palacio y ver tanto la planta de muchos de esos salones, como la puerta este, por la que entraban los visitantes, y ver por fuera el Salón Rico que se encuentra cerrado al público, pero se puede seguir viendo el jardín reconstruido.

Hay que tener en cuenta que Medina Azahara es uno de los mayores yacimientos arqueológicos de España y de los más representativos de Europa, del cual no se ha excavado aun ni en el 10% de su extensión.

La ciudad no tardó en ser denominada la joya de occidente, o la ciudad más bella construida por el hombre según muchos autores de la época, pero en menos de un siglo la guerra civil llegó y la ciudad fue abandonada, saqueada y destruida. Convirtiéndose en una cantera artificial para la construcción de muchos otros lugares como Versalles, el Alcázar de Sevilla entre muchos otros lugares.

Mis abuelos me contaban que en muchas casas del casco antiguo de Córdoba había piedras, columnas y suelos de la gran ciudad palaciega… pero nunca llegue a pensar que sus restos estaban esparcidos por medio mundo.

La ciudad que había deslumbrado al mundo, tuvo menos de un siglo de vida, una estrella fugaz que brilló tan fuerte que cegó al mundo, a muchos con una envidia tal, que no se detuvieron hasta destruirla.

Durante siglos la ciudad cayó en el olvido y la gente decía que aquellas ruinas eran Córdoba la Vieja, el primer emplazamiento de la ciudad con los romanos, cosa que no era así, pero era lo que creía la gente, hasta que en el siglo XVII Pedro Diaz Rivas tuvo la primera intuición de que las ruinas eran el castillo de Abd Al Rhaman III pero no fue hasta el S. XX cuando empezaron las primeras excavaciones y la realidad comienza a salir a luz, y aunque una nueva guerra detuvo su renacimiento, cuando el conflicto terminó se reanudaron los trabajos, dejando atónito a todo el mundo con lo que allí se encuentra.

Desde comienzos del S.XXI no se ha parado de trabajar y la vieja ciudad vuelve a renacer consiguiendo en 2018 el título de Patrimonio de la Humanidad cuando aun no ha mostrado casi nada de su belleza.

Aun hoy cuando camino por sus ruinas, siento que es algo maravilloso, imaginar los personajes que pasaron por aquellos salones, las intrigas palaciegas, la ciencia que allí había, las expediciones militares como la que ordenó Almanzor para robar las campanas de Santiago, me hace sentir orgulloso de mis ancestros, de mi tierra y pienso que ojalá alguna vez se pueda ver de nuevo todo su esplendor.

Cómo llegar a Medina Azahara

Podría contaros mucha más cosas de Medina Azhara, pero cuando leáis la entrada veréis que no es necesario. Por lo que prefiero centrarme en lo imporante.

Lo primero a tener en cuenta es que la entrada a Medina Azahara es «gratuita», solo se paga el autobús desde del centro de visitantes hasta el yacimiento que tiene un precio de 2,5€ de ida y vuelta y que se sale en una u otra dirección cada 10 minutos aproximadamente.

Para llegar al centro de visitantes desde Córdoba se puede utilizar un autobús de línea bastante caro (9 euros por adulto) o bien tomar la A-431 desde Córdoba y salir por la CO-3314, justo después de la estación de servicio La Golondrina, hasta el centro de visitantes.

La visita a Medina Azahara

Una vez estemos en el centro de visitantes debemos de conseguir la entrada, que como he dicho es gratis y entrar al museo donde podemos ver restos de la ciudad, utensilios, explicaciones y un vídeo sobre todo lo que vamos a ver a continuación, incluido el trasiego de los embajadores, como vivían los ciudadanos de la ciudad según su casta, la explicación de la mezquita aljama de Medina Azahara cuya construcción está basada en la Mezquita de Córdoba

Por todo esto no he querido contar mucho más de lo que veras si vas al yacimiento, por que sería como hacer spoiler de algo que es realmente fantástico.

Una vez que terminas de recorrer el museo es hora de coger el autobús hasta la propia ciudad, a la cual se entra por la puerta de servicio… este autobús cuesta como ya he dicho 2,5€ para ir y volver, por lo que es recomendable no perder el billete que te dan.

Se pueden contratar guías, aunque yo preferí ir a pie y perderme por las diferentes callejuelas, edificaciones… que tantos años de trabajo están dejando al descubierto.

Puedes sentarte a la sombra de los árboles que rodean las ruinas y admirar el paisaje que rodea la ciudad, imaginando que según cuentan las historias de la tierra la ciudad se extendía desde la actual Córdoba hasta Almodovar, bajo la atenta mirada del califa.

En el recorrido hay algunas fuentes de agua para beber y refrescarse, pueden verse las viejas albercas de la ciudad bajo el sol andaluz, se pueden cruzar algunas de las puertas de tres arcos típicas de la ciudad y que ahora hacen de logo del complejo, y en definitiva imaginar lo que fue aquella ciudad que surgió de la nada, brilló como las estrellas y fue condenada a un olvido del que va despertando cada día un poco más….

¿Y tu?¿Te vas a quedar sin descubrirla?

 
Ronda en un día

Ronda en un día

Ronda es una ciudad preciosa, llevaba mucho tiempo con ganas de ir a verla acompañado de mi Reflex y disfrutar haciendo fotografías, de modo que recluté a un grupo de amigos y nos fuimos allí desde Sevilla, aunque teníamos el tiempo justo ya que teníamos que regresar para media tarde, de hay el título del post, Ronda en un día.

Ronda es una pequeña ciudad de alrededor de 35000 habitantes ubicada en la provincia de Málaga, alejada de las playas su encanto estriba en su serranía, en su tajo cruzado por tres puentes, El nuevo, el Viejo y el Árabe, en sus murallas, palacios, calles, plazas y cientos de rincones que parecen estar ahí para el deleite de los ojos y de las cámara de quien sabe buscarlos.

De hecho en este mapa podéis ver algunos de los sitios más interesantes para recorrer la ciudad, aunque una vez que estás allí perderse por las calles del barrio antiguo es una gozada.

Consejo Nómada: Ronda es una ciudad bastante turística y casi todo tiene precios hinchados en el centro y el barrio antiguo, no solo en los bares, también en bodeguillas, por lo que te preparas para pagar esos precios o bien llevas en tu mochila un bocadillo, agua y algún refresco…

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El Paseo…

Una vez hayamos aparcado, los aparcamientos del centro son todos de pago, a menos que tengas suerte y el parking público tenga las máquinas cerradas, lo ideal ya que vas a andar durante todo el día es andar uno metros más y aparcar fuera del centro, donde hay sitio y es gratis.

La alameda del Tajo

Una vez aparcado el coche podemos comenzar nuestro paseo dirigiéndonos a la Alameda del Tajo, este pequeño parque, donde ya empiezan a verse algunos de esos pequeños rinconcitos, te lleva hacia el primer mirador donde se pueden disfrutar de las primeras vistas impresionantes que nos ofrece esta ciudad.

Plaza de toros de Ronda

Siguiendo caminando a pocos metros nos encontramos con la plaza de toros, una de las más antiguas del país, construida por el mismo arquitecto que hizo el puente nuevo.

El precio de la entrada es de unos 9 euros.

Frente a la entrada principal de la plaza de toros esta la oficina de turismo donde se puede adquirir de forma gratuita un mapa de la ciudad con todos los lugares importantes marcados.

Apunte Nómada: Sí lo se, soy un anticuado, pero me gusta moverme con mapas de papel y usar el móvil para contabilizar los km andados y cosas así…

Mirador de Ronda

Desde la plaza de toros y por el paseo de Blas Infante llegamos al Mirador de Ronda, caminando por el borde del acantilado y observando el mirador de la alameda.

Rodeando el parador de la ciudad con el acantilado a la derecha aparece la primera visión del Puente Nuevo…

Puente nuevo

El Puente Nuevo de Ronda es algo espectacular, finalizado en 1793, tardaron 42 años en construirlo y tiene casi los 100 metros de altura.

Cuando llegas a su conexión con la calle que viene desde la plaza de España, puedes pagar 2,5€ y bajar para moverte por sus terrazas, donde seguro se pueden hacer fotos geniales, aunque yo no pude hacer. Lo dejo apuntado para la próxima….

Desde el mismo puente se pueden hacer fotos a un lado y a otro del mismo, y dsifrutar de las vistas tanto de la ciudad a un lado como del valle al otro…

Plaza de María Auxiliadora

Siguiendo la calle buscamos la Plaza de María Auxiliadora, otro lugar donde poder fotografiar el puente y descansar algo, aunque aquí encontramos la primera aventura propiamente dicha.

Consejo Nómada: Ten cuidado con la cámara en este mirador, dicen cada año se encuentran muchas abajo debido a las perdidas de equilibrio en el mismo…

En el extremo contrario por el que se llega a la plaza se encuentra un camino que si está abierto, cuando yo fui estaba cerrado por obras), baja hasta el valle con varios miradores.

Por fortuna pude bajar hasta el primer mirador para encontrar de frente el puente y poder disfrutar de una de las visas más espectaculares de Ronda. De hecho no hay que bajar más allá para tener la perspectiva del puente. Recuerda que todo lo que bajes luego hay que subirlo.

 

Consejo Nómada: Para hacer este camino es muy importante llevar agua, buen calzado y si puedes algo que te cubra la cabeza, esta bastante empinado y si no tienes costumbre de andar el regreso a la plaza se puede hacer muy duro… aunque por fortuna en la plaza hay una fuente para poder beber algo de agua y sentarse a la sombra.

Palacio de Mondragón

Siguiendo nuestro paseo llegamos al palacio de Mondragón de pago que alberga el museo de la ciudad al cual no pude entrar. ¡¡Apuntado para la próxima!!

Plaza de la Duquesa Parcent

Esta plaza, considerada de las más hermosas de la ciudad, es otro de esos lugares para poder descansar hacer algunas fotos a sus detalles y disfrutar de los museos que la rodean…

  • Iglesia Mayor de Santa María
  • El museo del bandido en la calle Armiñan
  • Ayuntamiento

Puerta de Almocabar

Bajando por la calle  escalona y conectado con la calle Armiñan, para luego coger la calle del Espíritu Santo o la cuesta de la Imágenes se llega a la puerta Almocabar donde se puede subir gratis a las murallas y observar las vistas al sur de la ciudad.

Murallas de levante

Luego volviendo mientras seguimos nuestros pasos podemos acercarnos a las murallas de levante y pasear por ellas tranquilamente, de hecho aquí no había demasiada gente y se estaba muy tranquilo para descansar.

Museo de Lara, Baños árabes y Casa del Rey Moro

El museo de Lara, los baños árabes y la casa del Rey Moro son otros tres sitios que tengo apuntados para la próxima… incluyendo bajar hasta el río con una escalera que según cuentan tiene 200 escalones

Puente viejo

Rodeando un poco el tajo se llega al puente viejo y al puente árabe.

Al cruzar el puente viejo hay u pequeño parque escalonado que permite ir viendo el río Guadalevín y y la perspectiva del Puente nuevo desde la ciudad que también es impresionante.

Conclusiones

Ronda es un sitio impresionante, siento que me he dejado mucho atrás pero el tiempo no daba para más. A mi parecer es uno de esos sitios que todo Nómada que ande por el sur de España debe de visitar ya que es increíble, tal vez lo único que no me gusta de la ciudad es que todo esta listo para sacar dinero al turista, y eso le hace perder puntos pero por lo demás es impresionante.

Para mí la visita ha sido demasiado rápida, ver Ronda en un día es como ver un trailer de lo que la ciudad puede ofrecer y he decidido que voy a volver para pasar un fin de semana, si sabes buscar puedes encontrar alojamientos con buenos precios para pasar una noche y he calculado que contando la gasolina se puede disfrutar de un buen fin de semana por una cantidad de entre 150 y 200 euros entrando a museos, iglesias y palacios, de modo que lo dejo apuntado como uno de esos sitios a los que tengo que volver…

Parque de los Toruños

Parque de los Toruños

En el corazón de la bahía de Cádiz se encuentra el parque los Toruños, un pequeño paraíso para todos, que se encuentra entre Puerto Real y El puerto de Santa María.

Esta zona está protegida de la construcción desde el año 1989 lo que ha logrado mantener un aspecto realmente idílico, y donde se encuentran construcciones de maderas para los caminos, merenderos, servicios y observatorios de aves.

Cuando uno se interna en el parque puede elegir entre diferentes paisajes como las playas, los pinares o los caminos entre los matorrales bajos.

Aunque el parque tiene diferentes entradas, alguna de ellas incluso en la facultad de Ciencias del Mar, o por la misma playa, el centro de visitantes se considera la entrada principal y en el se pueden encontrar desde una cafetería hasta eventos, de los cuales hay muchos en el parque.

De hecho en el centro de visitantes se pueden alquilar bicicletas por precios bastantes bajos (8 euros 4 horas), aunque estas se encuentran en un estado bastante regulero, y recorrer los caminos, veredas, senderos y hasta las arenas de la playa. Nunca antes había ido en bici por la playa y la verdad que es muy divertido.

Nosotros nos perdimos un poco por eso de ir a la aventura y meternos por senderillos entre los matorrales y pinos, a pesar de llevar un mapa con los itinerarios botánicos del parque.

Los paisajes son espectaculares y el terreno es muy llano con un desnivel de 27 metros para pasear o ir en bici, por lo que es apto para ir con niños, personas mayores… ya que a lo largo de los caminos hay muchos lugares con pequeños merenderos y miradores a la bahía.

Una cosa curiosa del parque de los Toruños es que lo atraviesa el Camino de Santiago en su paso por Cádiz y en el centro de visitantes puedes sellar la credencial, ¡así que ya sabéis peregrinos!

Además el paseo marítimo del Puerto de Santa María esta a diez minutos andando o un par de ellos en coche, y allí tienes una cantidad enorme de restaurantes para disfrutar de una oferta gastronómica que aunque esta muy basada en el «pescaito» frito y el marisco, llega mucho más allá.

Recomendaciones en el Parque de los Toruños

Hay una serie cosas que tienes que tener en cuenta si vienes a este parque, que no por ser tan abierto es razón para hacer las cosas mal.

  • Lleva agua, ropa adecuada a la época del año y a la actividad a realizar. Aunque hay algunas fuentes con agua, puede hacer bastante calor y no puedes confiar en que encuentres alguna fuente cerca.
  • Lee los paneles de información para entender lo que te rodea y no correr riesgos
  • Hay muchas papeleras en los caminos, úsalas y no conviertas este entorno privilegiado en un estercolero. (Lo siento pero odio cuando alguien arroja basura en la naturaleza)
  • No te salgas de los senderos
  • No hagas ruido, se trata de un parque natural y los gritos y otros ruidos fuertes asustarán a la fauna del lugar y también a otros usuarios.
  • Lleva el móvil ya que aunque hay muchos puestos de SOS siempre es mejor poder llamar desde el teléfono y para que te localicen mejor.
  • Un consejo personal es que no vayas cuando hay levante fuerte, ya que no podrás hacer buenas fotografías debido a la arena y en ciertas zonas es realmente molesto.
  • Puedes llevar a tu perro si quieres, pero siempre atado ya que puede tener algún accidente o interactuar con la fauna salvaje.

Aquí os dejo el mapa de mi ruta…